Advertencia a los Sacerdotes de este tiempo

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ADVERTENCIA A LOS SACERDOTES DE ESTE TIEMPO

27-5-2018

Habla, Señor, que Tu sierva inútil te escucha. Nada soy, y nada tengo que ofrecerte, más que un corazón atribulado que Te ama y desea servirte; tan sólo quiero ser un instrumento de Tu Amor y de Tu Gracia Divina, a Tu Santo servicio, para bien de mis hermanos en la Fe y para Gloria tuya. Amen.

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Esto dice el Señor, Tu Dios, Señor de Señores y Rey de Reyes:

Yo, Dios de los ejércitos, dirijo estas Palabras a vosotros, Mis Sacerdotes y Ministros de Mi Iglesia.

Por cuanto no quisisteis escuchar Mis Palabras ni recibisteis, muchos de vosotros, el consejo maternal de María, Madre de Dios, y no albergasteis en vuestros corazones el Santo Temor de Dios y el dar Honor y Gloria a Mi Nombre, ahora os digo Yo, Dios de los ejércitos, que Yo Mismo enviaré sobre vosotros la miseria y la ruina en vuestros templos profanados, y maldeciré vuestras bendiciones y vuestros bienes mal empleados, echando sobre vosotros y vuestros templos  la Maldición, puesto que vosotros no habéis hecho caso de Mi Ley, por no haber guardado firme y fiel Mi Santa Alianza, que es una Alianza de Vida y de Paz por los siglos de los siglos. Vosotros habéis roto esta Alianza que Yo establecí con vosotros, Mis predilectos.

Qué hacéis ahora del Lugar Santo, que dejáis que sea profanado y sea burlado y pisoteado en el Santo Lugar, lugar de Mi Alianza Eterna, Alianza de Dios para con los hombres en el Santo Sacrificio del Altar.

Vosotros dais consentimiento libre a tanta profanación en el Lugar Santo, Lugar de Mi Morada con los hombres: cambios en la liturgia, mujeres en el Altar, hombres y ministros de la Santa Eucaristía, Mi Santo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad profanada y ultrajada. Modas indecorosas e indebidas dentro de Mi Casa, y un sinfín de alteraciones y cambios, y vosotros, con tibieza, no os manifestáis contra todos estos modernismos y errores, profanaciones y herejías.

Ya ciegos habéis quedado, nada veis y nada comprendéis de las Cosas Santas y Divinas, estáis bajo el poder del mal, un poder encantador que disfraza la Verdad y mete el error.

En vuestros labios debía estar el depósito de la ciencia y por vuestra boca habría de ser enseñada Mi Ley Santa y Divina, y guardada eternamente la Santa Doctrina, pero vosotros os habéis desviado del camino de la Verdad; habéis, en esta hora, escandalizado a muchos hombres, desviándolos del verdadero Camino, Camino de la ÚNICA VERDAD, QUE SÓLO PUEDO SER YO, DIOS DE LOS EJERCITOS, CAMINO, VERDAD Y VIDA.

Habéis violado la Ley rompiendo Conmigo, Vuestro Único y Verdadero Dios, Mi Alianza, el nuevo pacto, Pacto y Alianza de Salvación y de la Vida Eterna.

Por tanto, digo que así como vosotros no habéis seguido Mis caminos y no me guardáis más Fidelidad, Yo, Dios de los ejércitos, os hago despreciables a Mis Ojos, despreciables y abominables ante todos los pueblos, y os entrego al poder del mal.

Heme aquí que Yo mismo actúo y obro con Mi Justo Juicio sobre los hombres y las Naciones, Yo Mismo enviaré, de nuevo, un Precursor antes de Mi segunda venida, Pedro Romano, a quien Yo he hallado Fidelidad a Mi Santa Alianza; pues también os vendrá a vuestros templos el Dominador, a quien ahora buscáis vosotros y dais culto, porque hace ya tiempo que estáis con el Profanador, y no Conmigo, Dios de las Alianzas Santas y Perpetuas, el Dios de los ejércitos.

Sabed, pues, vosotros y todos los hombres de todas las generaciones y pueblos, que grande es Mi Nombre y en todo lugar Santo y Altar Divino debía Yo Ser Honrado y Glorificado, al ofrecer el Santo Sacrificio del Altar, la Única Ofrenda Pura; pero vosotros  lo habéis profanado y ahora la mesa del Señor está contaminada, y es cosa vil lo que se ofrece sobre ella, pues el pan que ofrecéis, muchos de vosotros sobre el Altar, es un pan impuro, un sacrificio al Adversario en unión con el Falso Profeta.

Yo, Dios de los ejércitos, no aceptaré ya de vuestras manos más ofrendas que no me agradan ni salvan, pues más bien condenan, pues ya no es a Mi Dios Altísimo a quien agrada ese sacrificio, ofrecido al diablo, al mismo satanás.

¿Quién hay de entre vosotros que cierre las puertas del templo a la profanación y herejía? Esos han sido vuestros procederes al quedar vosotros bajo el Profanador y Usurpador sin salir alguno de vosotros en defensa Mía.

Postraos delante de Mí y llorad vuestras culpas, tal vez Yo, Dios de los ejércitos, Me apiade de vuestras suplicas y ruegos y perdone vuestros malos procederes, en los que os condenáis, y condenáis a las almas que os fueron confiadas.

Entended, pues, de una vez por todas que ya vuestros sacrificios, que ofrecéis en el Altar, no Me complacen por la doblez y tibieza de vuestros corazones, pues crucificáis con ello al Hijo del Hombre, y traspasáis de dolor el Inmaculado Corazón de vuestra Madre, Madre del Salvador.

Esta es Palabra de profecía dada en la antigüedad a Mis Sacerdotes, y Palabra de profecía para estos tiempos, en que ha de cumplirse para purificación de Mi Iglesia y Salvación de vuestras almas.

Enderezad el camino y ofrecedme un Santo Sacrificio con un corazón limpio y puro.

OS DOY MI BENDICION. DIOS PADRE, DIOS HIJO Y DIOS ESPIRITU SANTO DESCIENDA SOBRE VOSOTROS. AMEN, AMEN, AMEN.