La Natividad del Hijo de Dios

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Mi Voluntad es que todos los hombres de Buena Voluntad conozcan lo que Me es agradable y Me da Gloria, y lo que no me es agradable y es repugnante para Mí, vuestro Dios y Señor.

Es justo que el hombre conozca el engaño, en el que muchos de vosotros viven, y no les ha sido revelada la Verdad de los Misterios Divinos. Fiestas paganas, buscando siempre ofenderme y llevar a los hombres, bajo engaño, a la perdición y condenación de sus almas, pero  Mi ira pronto caerá sobre esos malvados que conociendo la Verdad la han ocultado y han cambiado lo Santo y lo Divino por lo pagano e idolatría.

Verdaderamente, el nacimiento del Hijo de Dios no es celebrado y conmemorado en fechas reales y verdaderas, pues han sido cambiadas por el hombre malvado, porque el Hijo del hombre no vino al mundo en el mes de diciembre como lo creen, bajo engaño, la mayoría de los hombres. (Véase explicación)

El ángel Gabriel anunció a María la Encarnación del Hijo del Hombre en Su Purísimo Vientre por obra y Gracia del Espíritu Santo en dicho mes, y daría a Luz nueve meses más tarde en el otoño, antes de la llegada del invierno. Así, las almas rinden culto a Mi Hijo, en su Natividad, en una fiesta pagana quedando en el olvido y la ignorancia la verdadera fecha del alumbramiento.

Señales habrá  en cielo y os lo revelarían todo en cuento a los tiempos, y estas señales se han dado y son poco comprendidas por los hombres, pues viven bajo el engaño y en una profunda ceguera espiritual. La Señal del Nacimiento del Hijo de Dios Vivo os lo ha mostrado el cielo una y otra vez, y esta misma señal va marcando los tiempos en este final de los tiempos.

Y apareció en el cielo una gran Señal: una Mujer vestida de sol con la luna bajo sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Así las lumbreras del cielo has sido creadas para dibujar en el firmamento Mis designios Divinos, y queden ocultas estas señales para los soberbios y los orgullosos, y queden revelados a los de corazón puro que reciben la Verdad por el Espíritu Santo, que los habita y los instruye. Esta es la Verdadera sabiduría que reside en Mis hijos, los sencillos y los humildes; en cambio la sabiduría del mundo es para los soberbios y orgullosos los de duro corazón que nada ven y nada entienden.

Así va quedando todo revelado de los Misterios Divinos a los justos y sencillos a los que en Verdad Me aman y buscan con sincero corazón hacer Mi Santa Voluntad.

Cuánta ceguera en lo espiritual, cuánto engaño de parte de Mis enemigos para apartaos del Verdadero conocimiento; y los que saben por gracia la Verdad, la dejan oculta, la callan, y dejan a las almas en el engaño y la ceguera, que condena el alma apartándola del Verdadero conocimiento y Salvación.

Vosotros, los de puro corazón, sabed interpretad con sabiduría Divina los signos de los tiempos, sin apartaos de la Verdad, para que no caigáis ni viváis más en el engaño del enemigo. Sabed que cuando las hojas de la higuera están tiernas es porque ha llegado su tiempo y el verano se acerca; poned vuestros ojos sobre la higuera que es Israel, Mi pueblo, que los enemigos ya buscan  sitiarla con sus ejércitos; entonces ya dejarán de ser rumores de guerra, pues ésta estallará en un abrir y cerrar de ojos,  y todo se cumplirá. Israel te llega ya Tu hora, porque todo debe cumplirse en que todas las naciones te rodearán y pondrán sus ojos sobre de ti, Mi pueblo, como está en las Escrituras.

Las señales en el cielo os van señalando el desarrollo profético de que es lo que ha de acontecer; y en Verdad os digo que esta generación no pasará sin que todo se halla cumplido, como les fue anunciado en Mis profetas y elegidos de ayer y de hoy en Mi Eterno Presente.

Pero, como en aquellos días comían y bebían, se daban en casamiento, y les llegaron las calamidades con el fuego y el agua, así será en estos días, como en los días de Noé y los días de Lot, y sólo los sabios y los entendidos serán salvos, porque los necios rechazan la escritura y toda palabra dada a Mis profetas.

Yo Soy un Dios de amor y bondad, rico en Misericordia y no hago nada sin antes avisar a los hombres por medio de Mis siervos, los profetas, a los que matan y apedrean como en la antigüedad. Quien rechaza a un Verdadero profeta y enviado por Mí, sabed que es a Mi Dios Altísimo a quien rechazan, rechazando también al Hijo y al Espíritu Santo.

Mas como en aquellos días así sucederá a los profetas de hoy, debéis sufrir el rechazo de los hombres que irán  en busca de falsos profetas y falsos enviados donde no está la acción Divina del Espíritu Santo, sino la acción malvada de satanás, que como ángel de luz engaña a los hombres.

Ay de aquellos que rechazan y matan a Mis profetas, pues es blasfemia contra el Espíritu Santo, y es negar Mi acción Divina y toda Verdad. Más os vale humillarse a aquellos que se han apartado de Mí y han caído en el engaño, la desobediencia y el orgullo; reos de muerte os hará el enemigo y quedareis en las tinieblas sin poder regresar a la Luz y La Verdad.

Os doy Mi Bendición a todo hombre de buena voluntad, que ama la Verdad y Me recibe a Mí, al Hijo y al Espíritu Santo.