La tierra del Salvador y tierra de María (Israel y México)

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Hija Mía, alma de Mis delicias, que buscáis hacer Mi Voluntad y darme Gloria, amante de la Cruz, compañera del Calvario de Jesús, Salvador de los hombres, escribe Mi Palabra en vuestro corazón, porque bien habéis comprendido que Mi deseo es ser amado en los corazones de todos hombres, a fin de que reciban, esos corazones, la abundancia de Mis gracias y bendiciones.

Como un regalo de un Padre as sus hijos, así vengo Yo, el Todopoderoso y Eterno Dios, a dar Mi Amor, Mis regalos celestiales, para que vuestros corazones, llenos de estas bendiciones, puedan introducirse en la vida de gracia, en lo espiritual, para poder pasar a través de esta purificación, que llevaré a cabo como un acto de Amor para Mis hijos, y así también puedan enfrentar los acontecimientos de la Gran Tribulación, de esta guerra espiritual.

Os mostraré, a todos los corazones de quienes se abran a Mi Gracia y acción Divina, cuán grande ha sido Mi Amor por vosotros al enviar a Mi Hijo a dar la vida por vosotros y morir en la Cruz, Cruz gloriosa y victoriosa, Cruz que os muestra el Camino a seguir para ganar el Cielo, la recompensa de los Santos, los que siguieron las huellas de Mi Hijo, muy amado.

En la Cruz quedó todo consumado según Mi Voluntad, en la Cruz dará inicio la tribulación para toda alma, al comprender que Yo Soy el Todopoderoso, y mostraré Mi Rostro para vergüenza del pecador, porque ahí todos sabrán que Yo Soy, y soy amor y un Dios Misericordioso, y por Mi gran Amor doy una oportunidad de abrir vuestros corazones, para que cada uno se conozca a sí mismo y Me conozcan a Mí como el Justo Juez, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Israel te llega tu hora, en que tú también conocerás al Que rechazaste, y vendrá a ti el mesías, que por su propia cuenta viene, y está escrito que a ése recibirás. Esta es ya tu hora en que serás purificada, a fin de que tus ojos sean abiertos por completo y reconozcas al Único Dios, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, al Eterno Dios Todopoderoso, Padre Hijo y Espíritu Santo. Mientras serás la sede del Falso Profeta y el Anticristo, por el falso mesías que aguardas.

México, tierra de María, donde está el Corazón Inmaculado de María, la Reina de Cielos y Tierra, la Hija del Padre Creador, la Madre del Hijo Salvador y Esposa del Espíritu Santo Santificador, tú, tierra de María serás la sede para Pedro Romano, Apóstol Fiel, que supo hallar gracia y bendición ante Mis Ojos, Pastor de Mi Resto Fiel, el Rebaño que estará bajo su custodia, bajo el amparo y la protección de Santa María de Guadalupe, la Mujer del Apocalipsis.

A ti, Israel, a tu tierra llega la maldición con el falso Cristo, tú, falso mesías; y a ti, México, te llega la prueba y purificación, y con ello la bendición con Pedro Romano.

Así, bendeciré la nación que eligió María, la Reina Celestial, ahí, con la Madre, está Mi Bendición, la Santa Trinidad.

Odiada por el enemigo sois tierra de María, tierra de mártires, tierra de verdadera Fe, donde tu luz no logrará apagarla el enemigo, pues luz serás para las naciones, esperanza de todos los pueblos, que darán el Triunfo al Inmaculado Corazón de María.

Ya te ha sido anunciado, Mi Pedro, el lugar de tu destino final; te fue anunciado por Mi profeta, alma en donación en la agonía y muerte de Mi Benedicto XVI, alma de la tierra de María, quién es madre de este rebaño y resto Fiel, por la donación de su alma, en esta Gran Tribulación, anhelando el Cielo y la Gloria eterna para todas las almas, aunque fuese su alma la última en entrar al cielo.

Habéis, tu, Pedro Romano, bautizado a Mi profeta y madre del Resto Fiel, que os confío.

Alma Mía, os basta Mi gracia para cumplir esta misión y ser, como en el Calvario, la imitadora de María al pie de la Cruz, Madre trasladada de Dolor a los pies del Salvador.

Oh, cuánto se debe amar para salvar a las almas, porque mucho habéis sabido amar; por eso, mucho os ha sido perdonado.

El amor es la mayor de las gracias y una gran virtud.

Nuevamente os digo: OS BASTA MI GRACIA.