Consagración a los Sagrados Corazones Unidos

Recibido por Discípulo en la madrugada del viernes, 20 de abril de 2018.

Soy Vuestra Señora del Rosario

Mis amados pequeños, el amor de Dios va a llenar poco poco sus corazones. El amor de vuestro Dios es tan grande, poderoso, sublime, omnipotente que no puede vuestra imaginación y razón para comprender tanto amor.

Sólo es preciso, hijos amados, abrir totalmente el corazón. Así seréis sanados, porque el amor sana todas las heridas. Sí, amados míos, aún las heridas más profundas que ningún amor humano puede curar. El amor de Dios os producirá alegría aún en los momentos más difíciles. Las tentaciones sobreabundan por doquier. Mas el amor divino de vuestro padre os hará fuertes. Es fácil reconocer cuando una persona es ya poseída por el Amor Santo de Dios, en sus gestos, en su mirada, en su sonrisa. Por eso, la ley y los profetas se resumen en un solo mandamiento. Se observáis fielmente el primer mandamiento seréis muy felices en esta tierra.

Dios vuestro Padre es amor y quien vive en él, vive en la única Verdad. No os engañéis, el que no ama no conoce a Dios pues Dios es Amor.

Ah… mis hijos, cuántos prodigios y milagros han ocurrido en el mundo por amor. Los santos son nuestros más grandes ejemplos, no sólo era la fe la que lograba los prodigios Los prodigios y milagros, era también el amor puesto en práctica, las palabras de amor hacen callar las pasiones, el lenguaje del amor sólo lo entiende el corazón y mi Corazón Inmaculado hoy se da vosotros.

Por amor mi Inmaculado Corazón triunfará, por el amor divino que hay dentro de él y que se da a través de la Llama de amor. Por esto es que he pedido vuestra preparación adecuada para la consagración.

Asimismo este será un lado consagración como nunca se ha dado en toda la humanidad, serán entronizados en vuestras almas el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María! …

(aquí yo el discípulo vi el corazón sagrado de nuestro señor Jesucristo que derramaba luz desde la altas.  Entonces vi a San Miguel, San Rafael y San Gabriel Arcángel sobrevolar muy bajo por toda nuestra comunidad. Había también otros muchísimos ángeles, Obed mi ángel guardián estaba a lado mío adorando también a Jesús sacramentado. Su frente estaba pegada al piso y sus enormes alas blancas le daban un aspecto impresionante . Obed es rubio, sus ojos son azules, su pelo es dorado y resplandece en el lugar donde él está, siempre está conmigo. Trae consigo siempre un espada que cuando se postra para adorar la coloca delicadamente en el suelo. Cuando el ora y adora me produce gran paz.)

Luego de terminar el mensaje vino mi San Francisco de Asís, mi miro y me dijo: estas palabras: la humildad y la obediencia son cosas sagradas delante del Altísimo Dios hijo mío. Luego me dio la bendición, a mi indigno discípulo y me dio alegría.


Segunda parte del mensaje de Nuestra Señora del Rosario

El mundo entero será envuelto ese día por el gran fuego del amor de la Santísima Trinidad.

Muchos pecadores obtendrán la gracia de la conversión en todos los continentes de la tierra. Muchos griegos, musulmanes, judíos y ortodoxos recibirán en sus almas el destello purísimo del Sagrado Corazón.

Ruego a los señores obispos que hagan conocer a todos, en todas las arquidiócesis del mundo esta petición de consagrarse totalmente a los Sagrados Corazones Unidos, antes de la tribulación grande, antes de la terrible purificación que sufrirá el mundo, en el momento de la restauración.

La consagración última de la humanidad porque a partir de entonces, estallará el odio de satanás contra mi hijo amado Jesús, su Iglesia y su remanente fiel. Ruego a todos mis fieles sacerdotes que le pidan permiso sus obispos para que en una Santa Misa dominical hagan la consagración .

Ruego a todas las familias que se consagren unidos, ustedes no saben lo que viene después. Yo como Madre si se y se los digo con amor. ICM


Oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Oh Jesús, sabemos que Tú eres manso y humilde de corazón y que has ofrecido Tu Corazón por nosotros. Está coronado de espinas por nuestros pecados. Sabemos que incluso hoy Tú pides por nosotros, a fin de que no nos perdamos. Jesús, acuérdate de nosotros cuando estemos en pecado. Por medio de Tu Corazón Sacratísimo, haz que nos amemos unos a otros. Haz que el odio desaparezca entre los hombres. Muéstranos Tu amor, todos nosotros Te amamos y queremos que nos protejas con Tu Corazón de Buen Pastor. ¡Entra a cada corazón, oh Jesús! ¡Llama a la puerta de nuestros corazones! Sé paciente y perseverante. Nosotros seguimos cerrados porque aún no hemos entendido Tu voluntad. Llama continuamente, oh Jesús, y haz que Te abramos nuestros corazones, al menos en el momento en que recordemos Tu Pasión sufrida por nosotros. Amén.

Oración de consagración al Inmaculado Corazón de María

Oh Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor por nosotros. Haz que la llama de tu Corazón, oh María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime el amor verdadero en nuestros corazones. Haz que nuestros corazones tengan un deseo continuo de Ti. Oh María, dulce y humilde de corazón. Acuérdate de nosotros cuando estemos en pecado. Tú sabes que todos los hombres pecan. Por medio de tu Corazón Inmaculado y materno, haz que seamos sanados de toda enfermedad espiritual. Haznos capaces de contemplar la bondad de tu Corazón maternal, a fin de que podamos convertirnos por la llama de tu Corazón. Amén.


Otro acto de Consagración de la Familia al Sagrado Corazón

Señor Jesús,/ dígnate visitar este hogar/ en compañía de Tu Santísima Madre,/ y derrama sobre sus habitantes/ las gracias que Tu has prometido/ a las familias especialmente consagradas/ a Tu Divino Corazón. Fuiste Tu solo,/ Oh Salvador del mundo,/ quien al revelarlas Tu mismo/ a Santa Margarita María/ pediste por designio misericordiosísimo,/ el homenaje solemne de amor universal/a Tu Divino Corazón,/ que tanto ha amado a los hombres/ y que tan poco ha recibido en pago.

Esta familia busca prontamente/ contestar a Tu llamado,/ y, en reparación por la indiferencia/ y la apostasía/ de tantas almas,/ viene, Oh Divino Corazón,/ a proclamarte como su Soberano amoroso/ y a consagrarse a Ti, sin querer conseguir una recompensa, las alegrías, labores, y dolores,/ presentes y futuros de este hogar,/ que de ahora en adelante no pertenecen a nadie más que a Ti.

Por eso, bendice a quienes están aquí presentes. Bendice a quienes, por la voluntad del Altísimo,/ dejaron este mundo. Bendice también a aquellos que están ausentes, ¡Oh Jesús! En nombre de la Virgen María,/ Te suplicamos,/ Oh Corazón de Amor, pon esta casa en el reino de la caridad. Derrama sobre ella Tu espíritu de fe,/ de santidad,/ y de pureza. Se Tu el único Maestro de estas almas:/ aléjalas de la mundanalidad y líbralas de las vanidades. Abre para ellas, Señor,/ la adorable herida de Tu misericordioso Corazón;/ y como un Arca de Salvación, ¡guárdala dentro,/ para que sea Tuya en la Vida Eterna!

More entre nosotros el Corazón Triunfante de Jesús,/ ¡por siempre amado, bendito y glorificado! Amen.

Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María

por San Maximiliano Kolbe

Oh Reina Inmaculada del Cielo y de la tierra, Refugio de los pecadores y nuestra Madre Amantísima, a quien Dios a hecho Tesorera de Su Misericordia, Yo, indigno pecador, me postro a Tus Santísimos Pies y te suplico humildemente me aceptes, todo e íntegro, como Tu propiedad.

A Ti, Oh Madre, Te ofrezco todas las facultades de mi alma y de mi cuerpo, y pongo mi vida, mi muerte y mi eternidad en Tus manos, para que Tu puedas usar de todo mi ser de acuerdo con Tu voluntad. Sírvete de mi, Oh Virgen Inmaculada, como Tu lo desees para cumplir lo que se ha escrito de Ti.  – “Ella aplastará tu cabeza,” y “Tu has destruido todas las herejías en el mundo.”

Dígnate convertirme en Tus Purísimas y Misericordiosas manos, en un instrumento útil para hacerte conocida y amada por tantas almas errantes e indiferentes, y para aumentar tanto como sea posible el número de los que verdaderamente Te admiran y Te aman, para que el Reinado del Sacratísimo Corazón de Jesús pueda ser propagado por el mundo.

Así, Oh Santísima Madre Inmaculada, solo con Tu ayuda, lo pueda yo, pues dondequiera otorgaste Tu gracia solo allí puede alcanzarse la conversión y santificación de las almas, solo allí,  puede establecerse el Dulce Reinado del Sacratísimo Corazón de Jesús.

V. Oh Santísima Virgen, hazme digno de alabarte.

R. Dame fortaleza contra Tus enemigos.

“Jesús, María, os amo. Salvad a las almas.”


Renovación de la Consagración al Sagrado Corazón

Dulce Salvador,/ postrados humildemente a Tus pies,/ renovamos la consagración de nuestra familia a Tu Divino Corazón. Se por siempre nuestro Rey;/ tenemos plena y total confianza en Ti,/ Llene Tu espíritu nuestros pensamientos,/ nuestros deseos,/ nuestras palabras, y nuestras obras. Bendice nuestras empresas. Se parte de nuestras alegrías,/ de nuestras pruebas, y de nuestros esfuerzos. Haznos conocerte mejor,/ amarte más,/ y servirte sin falta. De un polo hasta el otro de la tierra resuene el grito: “¡Sea amado, bendito y glorificado por siempre y en todo lugar/ el Corazón Triunfante de Jesús!” Amén.

Renovación de la Consagración al Inmaculado Corazón de María

Oh Inmaculado Corazón de María,/ Madre del Corazón de Jesús,/ Madre y Reina de nuestro hogar,/ para que nosotros podamos cumplir Tu ardiente deseo,/ nos consagramos a Ti,/ y Te suplicamos reines sobre nuestra familia. Reina sobre cada uno de nosotros,/ y enséñanos como hacer reinar y triunfar/ al Sagrado Corazón de Jesús en nosotros/ y junto a nosotros, como El ha reinado y triunfado en Ti.

Venimos con confianza a Ti,/ Oh Trono de Gracia y Madre del Amor Hermoso;/ inflámanos con el mismo fuego divino/ que ha inflamado Tu propio Corazón Inmaculado. Enciende en nuestros corazones y en nuestros hogares,/ el amor por la pureza,/ un celo ardiente por las almas,/ y el deseo de la santidad en la vida familiar. Aceptamos desde ahora,/ todos los sacrificios que la vida Cristiana nos imponga/ y los ofrecemos al Corazón de Jesús,/ por Tu Inmaculado Corazón,/ en espíritu de reparación y penitencia. ¡A los Sagrados Corazones de Jesús y de María/ sean el amor, la gloria y el honor, por los siglos de los siglos! Amén.

 


6.- CONSAGRACIÓN DE LA PARROQUIA  AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


Tomado de la Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María del Beato Juan Pablo II, en Roma, 25 de Marzo de 1984. Adaptada como propuesta para la Consagración parroquial al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, por P. Rogelio Alcántara (Director de la Comisión de la Doctrina de la Fe de la Arquidiócesis de México).


1. “Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios”. Al decir estas palabras con las cuales la Iglesia de Cristo ha orado por siglos, nos encontramos hoy ante ti, Madre nuestra de Guadalupe, morenita del Tepeyac, para consagrarnos al Sagrado Corazón de tu Hijo y a tu Inmaculado Corazón. Madre, tú que conoces todos nuestros sufrimientos y esperanzas, tú que conoces las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad, que afligen al mundo moderno y a nuestra Patria, presenta a tu Hijo nuestros clamores, en los que nosotros movidos por el Espíritu Santo nos dirigimos directamente a tu maternal Corazón.

2. Virgen de Guadalupe, Madre de Cristo, ante tu Inmaculado Corazón, deseamos unirnos a la consagración que por amor a nosotros hizo tu Hijo al Padre: “Por ellos -dijo Jesús- me consagro a mí mismo, para que ellos también sean consagrados en la verdad” (Jn 17,19). Deseamos unirnos al Sagrado Corazón de nuestro Redentor, en esta Su consagración por el mundo y toda la raza humana, por la que, en su divino Corazón, tiene el poder de obtener el perdón y asegurar reparación.

3. Por esto Yo (Nombre y cargo) consagro hoy y para siempre la parroquia de _______________ con toda su grey, de modo que la protección del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María sobrepase todo mal que el espíritu de las tinieblas sea capaz de traer y que ya ha traído en nuestros tiempos al corazón del hombre y de su historia.

Con profundidad, sentimos la necesidad de esta consagración, depositándola en tu Sagrado Corazón, ¡Oh Cristo Rey! y en el Corazón maternal de ¡María Santísima de Guadalupe!

4. Por lo que les pedimos que:

De guerras, crímenes y delincuencia, Nos libren hoy y siempre.
De todo tipo de inseguridad, Nos libren hoy y siempre.
De los pecados contra la vida humana desde su concepción, Nos libren hoy y siempre.
Del odio y de la degradación de la dignidad de los hijos de Dios, Noslibren hoy y siempre.
De todo tipo de injusticia en la vida de la sociedad, Nos libren hoy y siempre.
De la disposición para pisotear los Mandamientos de Dios, Nos libren hoy y siempre.
De los intentos de sofocar en los corazones humanos la misma verdad de Dios, Nos libren hoy y siempre.
De los pecados contra el Espíritu Santo, Nos libren hoy y siempre.

5. Madre presenta a tu Hijo nuestras plegarias y acepten ambos nuestra consagración. Que el Padre nos asista con el poder del Espíritu Santo para vencer todo pecado y permita que se revele, otra vez en nuestra historia el infinito poder salvífico de la Redención: el poder del Amor Misericordioso. Que este poder detenga el mal, que transforme las conciencias y que el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de Santa María de Guadalupe, nos revele a todos la luz de la esperanza. Amén.