Mensaje de San Pablo

Mensaje de la Virgen María


¡Amados hijos, tengan paz y gracia de nuestro Señor Jesucristo, el Señor!

No duden de las Revelaciones del Cielo, ya que por medio de ellas vosotros conoceréis la Verdad. El Pueblo de la Alianza se levantará con la Bandera de la paz, con la Paz de Nuestro Señor, habréis conquistado la batalla, habréis ganado una batalla, pero se os presentará otra batalla final contra las fuerzas del mal!

Si os unís en oración, si estáis en gracia de Dios, si perseveráis en el camino de la Verdad, perteneceréis y permaneceréis, entonces, en el Pueblo de la Estirpe Real de Jesucristo, el Señor, que ha sido crucificado por vosotros.

Su Sangre y Su Sacrificio os ha unido dentro de un Remanente Fiel.

¡Su Sangre y Su Sacrificio os ha unido para el Triunfo! Cristo, el Señor, es poderoso, en Él habita la plenitud de la Verdad.

Encontraréis a los hombres del consuelo y del bien, podréis vencer si estáis reunidos en oración, podréis obtener la corona final que será puesta sobre vuestras cabezas, podreis obtener el vestido blanco de la pureza, de la gracia, que del Señor procede.

¡Os bendice Aquel que es el Alfa y el Omega, Principio y Fin!

Para el Remanente Fiel habrá Paz y Bendición.

Mientras se sostenga en la oración constante podrán vencer las pruebas y las dificultades, y nada les será imposible, porque el Poder de Cristo es tan grande que vosotros no os podéis imaginar. Acudid a Él en toda necesidad, porque, por medio de Él, se establecerá el gobierno para el Remanente Fiel, y todo el Ejército Celeste os acompañará en las misiones.

Yo soy Pablo, esclavo de Cristo, del Señor, y os transmito Sus Palabras de viva voz.

Crean en Cristo que tiene poder sobre todo y sobre todas las cosas, pues para Él nada es imposible.

Pedid de corazón delante de su Presencia Sacramental.

Postraos continuamente, adorad y bendecid a Aquel que tiene el Poder, Aquel que es invisible, Aquel que todo lo puede, que en toda situación fortalece el corazón oprimido.

A Él escúchenlo, a Él obedézcanlo.

¡Sean Santos por Su Palabra!

Esta es la Bendición de los Santos, yo soy Pablo, preso y muerto por la Palabra del Evangelio, pero vivo en los corazones de aquellos que aman a Dios, de aquellos que buscan a Dios.

Reciban la Bendición de parte de Dios Padre, de Su Hijo Jesucristo Nuestro Señor, seáis cubiertos con la Sangre Preciosísima del Divino Cordero.

Invocad constantemente la Sangre Preciosa de Jesucristo, por medio de la Cual seréis liberados de los males presentes y de los ataques del espíritu de Jezabel y del espíritu de Asmodeo, del espíritu de Herodes y del de Nerón, del espíritu del Anticristo, ya que su mente perversa ya está trabajando en el mundo.

No descuidéis la vida de gracia y de oración.

Amén.

6 Replies to “Mensaje de San Pablo”

  1. Padre, puede un fiel catolico bendecir la casa con agua bendita y marcar las puertas con aceite bendito si no encuentra un sacerdote?
    Y si es valido, que oraciones se deben decir…?
    Muchas Gracias.

    1. Sí. Usen textos de la Sagrada Escritura, el símbolo de Atanasio, salm 34 (numeración antigua), salmo 30 (antiguo), invoquen la Sangre de Cristo, a la Virgen María.

      Necesitan que el agua y el aceite estén bendito por un sacerdote.

  2. Padre…como se hace para poner una intencion para la misa..
    Tengo que dejarle saber en que misa deseo que sea nombrada la persona?
    Gracias

  3. Buenas tardes, padre. tengo una hija de 18 años con Síndrome de Down, al retraso cognitivo que tiene, hace cuatro años se le añadió una regresión emocional, psiquica y funcional. Desde que escuche sus homilías sobre los hijos de Dios y de los hombres y si habita en ellos un alma del maligno, me inquieta que mi hija, que ya tiene una manipulacion extra en su ADN ( trisomia 21), sea una hija del mal y me gustaria que me dijera que puedo hacer para conseguir su salvación, pero sobre todo como hacerlo si casi ni podemos interactuar con ella practicamente.
    Le estaria muy agradecida si me contestara.
    Gracias un saludo

    1. Usted no puede saber, a menos que haya una revelación de Dios, qué alma es la que habita en la cárcel de ese cuerpo. Luego, su preocupación es vanal y soberbia.

      Si su hija no puede conocer con ese cuerpo, entonces no puede discernir entre el bien y el mal. Y si no hay discernimiento no hay libertad de elección. Esa hija no peca, no porque sea pura o inmaculada, sino porque no puede elegir libremente el mal en cuanto mal. Puede hacer males, pero llevada por su cerebro roto o movida por otros. Si es así, entonces la salvación o condenación de esa alma le compete sólo a Dios. Hay almas buenas en esos cuerpos que el demonio ha manipulado sus cuerpos en la concepción para que no puedan obrar lo que Dios quería. Y también hay almas malas en esos cuerpos que está ahí por un designio divino que no se puede entender con nuestras inútiles cabecitas.
      Si su hija tiene algo de conocimiento, suficiente para distinguir, aunque sea poco, el bien y el mal, entonces centra la salvación en eso que entiende. Lo demás, se lo deja a Dios.

Comments are closed.