En el desierto


Para entender el Apocalipsis hay que vivirlo. Para vivirlo es necesario creer en la Palabra de Dios. Creer, sin quitar ni añadir nada a esa Palabra. Quien interpreta el Apocalipsis con su mente no lo entiende, porque no lo vive.

Dios es el que elige Su Pueblo, Su Resto fiel. No son los hombres, que se reúnen en sus estructuras, asociaciones, etc., los que constituyen el Remanente fiel a la Palabra de Dios, porque la Iglesia no somos todos.

Es necesario creer en las revelaciones privadas para poder salvarse y santificarse. Quien las niega, niega su propia fe en la Palabra de Dios.

28 Replies to “En el desierto”

  1. Gracias Padre , Dios lo Bendiga y nos ayude a todos a saber y poder vivir en Espiritu y Verdad, puedamos comprender Su Divina Volunta y Su Divina Gracia nos sostenga, AMEN AMEN AMEN (soy de Argentina Bs.As.capital)

  2. PADRE: buenas tardes, una consulta sobre el desierto sobre nuestro familiares que no creen. mi esposa no cree en nada de esto, se molesta, y ella va seguir yendo a la iglesia y llevando a los hijos, y que hagan sus sacramentos, que se puede hacer en este caso Padre?
    mil gracias por guiarnos y el Sr, lo bendiga y la Virgen lo proteja a donde usd. vaya, gracias Padre.

    1. Si hay conflicto en el matrimonio y en la familia, lo mejor es acompañar a la familia a misa, pero sin partiipar en ella y sin comulgar. Hay que dejar la libertad de elección a las personas, no obligar a nada. Que todos escojan su camino. Una vez entrado más en el cisma, será momento de abandonarlo todo, porque es la separación entre trigo y la cizaña. Si la familia no quiere seguir la Verdad, entonces es necesario la separación: estarán dos en una misma cama, uno será tomado, otro dejado. Es así de duro lo que viene. Sólo estarán de pie los que no tengan miedo de decir la verdad y de permanecer en ella. Los demás, caerán. Y caerán muchos de los familiares.

    1. Los estudiosos del calendario, los científicos, no se ponen de acuerdo en las fechas porque no saben rehacer el calendario de la época de Jesús, ya que miden los días según el sol, según el movimiento del sol y de las estrellas. Parten de un error, porque ni el sol ni las estrellas se mueven, sino que están estacionarios en el Universo. Si el fundamento está equivocado, es imposible llegar a la verdad.

      Estos científicos tienen como una de las teorías más fiables que Cristo murió el 7 de abril del año 30. Si Cristo vivió 36 años, entonces Cristo nació el año 5 o 6 antes de Cristo (si cuenta el año cero o no se cuenta).

      Para rehacer el calendario hay que seguir cómo Dios cuenta los días, los meses y los años.

      El día, para Dios, va de ocaso a ocaso. El día comienza siempre en la puesta del sol y acaba en la siguiente puesta del sol.

      Y el mes comienza siempre en la luna nueva y acaba en la siguiente luna nueva. Así que un mes siempre tiene una luna nueva y una luna llena.

      El año consta de doce meses lunares. No de trece meses como siguen los judios actualmente.

      El día, para el hombre moderno, se cuenta desde las doce del mediodía hasta las doce del siguiente mediodía. Lo cual produce un desfase de horas en los días y en los meses. Y los meses no se rigen por la luna nueva, sino por la medida de las horas del sol.

      Todo esto impide conocer la fecha exacta del nacimiento de Cristo. E impide conocer con exactitud otras fechas que están en la Sagrada Escritura, como la restauración de Jerusalén (Esdras, 7, 7-9), la muerte de Herodes, la profecía de las setentas semanas de Daniel, que son clave para poder establecer el nacimiento y la muerte de Cristo de manera científica.

      Por revelación sabemos que Cristo muere el 7 de abril, es decir, el 14 de Nisán, primer mes, día de luna llena. También sabemos que los hijos de Dios tienen mayor gestación en el vientre de sus madres. No sabemos el tiempo de gestación. Así que si la Virgen María concibió a Jesús el primer mes del año, que es en marzo-abril, tuvo a Jesús en su vientre más de nueve meses. Por lo tanto, no podemos poner el nacimiento en diciembre. Los hijos de los hombres, para que nazcan, necesitan nueve meses de gestación. La Virgen María, al no tener pecado original, su carne no se regía por la ley natural que rige la carne de los hijos de los hombres, sino por la ley natural auténtica que rige a los hijos de Dios. Si Cristo es el alfa y el omega, el principio y el fin del tiempo, entonces cabe pensar que Cristo nació al final del año, febrero-marzo, siendo su gestación de once meses. Pero esto no está revelado.

  3. La confesión en el desierto:

    1. Una es la ley de la gracia, otra es la ley del sacramento.

    2. Las almas se rigen por la ley de la gracia siempre. En sus cuerpos, en la naturaleza humana, también tienen que cumplir la ley natural, que rige el cuerpo humano, pero no el alma.

    3. La ley de la gracia está por encima de la ley del sacramento.

    4. Dios perdona tanto por la ley de la gracia como por la ley del sacramento. Desde Abraham existe la ley de la gracia y del Espíritu. También la ley de la circuncisión. Dios perdona los pecados de las almas a través de la ley de la gracia. Cuando llega Cristo, no anula la ley de la gracia, sino que da los Sacramentos para edificar su Iglesia. Los Sacramentos forman una ley distinta a la ley de la gracia. La ley de los sacramentos sustituyen a la ley de la circuncisión. Con Moisés aparece la ley divina.

    5. La Iglesia se rige por la ley del Espíritu, no por la ley de la gracia ni por la ley del sacramento.

    6. Por la ley del Espíritu, se da en la Iglesia la Autoridad Divina, a la cual todos (Obispos, Sacerdotes) tienen que someterse para poder ejercer el poder de perdonar pecados a través del Sacramento de la Penitencia.

    7. Cuando un alma peca, y no tiene en el desierto un sacerdote que le confiese, siempre puede hacer uso de la ley de la gracia para recibir el perdón de Dios por sus pecados.

    8. Para usar la gracia en cuanto a buscar el perdón, el alma necesita hacer un acto de contrición perfecta. Y entonces Dios perdona sus pecados, como lo ha hecho siempre.

    9. El alma no está obligada a confesar sus pecados ya perdonados por la ley de la gracia mientras en el desierto no haya una autoridad divina, es decir, hasta que no llegue Pedro Romano. Los sacerdotes podrán confesar en el desierto porque tienen el poder de perdonar pecados. Pero lo hacen a título privado, y según la ley del sacramento, poque no están sometidos a una autoridad divina. Por lo tanto, no podrán retener pecados, no podrán excomulgar, etc., pues para esto se necesita la autoridad divina, la cabeza de la Iglesia, el Papa al cual todos obedecen. Y sin esta obediencia el poder del sacerdote sólo sirve para perdonar pecados en casos graves o extrema necesidad.

    10. Para mantenerse en gracia es necesario cumplir con los mandamientos de Dios, que forman la ley divina. La ley divina es distinta a la ley de la gracia. La ley divina exige el cumplimiento de la ley natural. Con el hombre aparece la ley natural. Cada ser humano tiene en sí mismo la ley que rige su naturaleza humana. Esa ley natural es el fundamento de toda ley. Y, por lo tanto, la ley natural sigue rigiendo en las demás leyes: ley de la gracia, ley divina, ley del sacramento y ley del Espíritu. Ninguna de estas leyes puede anular la ley natural.

    11. Tienen que aprender a regirse, en el desierto, por la ley de la gracia y la ley del Espíritu. Y nunca se van a perder. Saber usar estas dos leyes es obligación de todo católico. Quien no sabe usarlas está totalmente perdido.

    1. Cómo podemos hacer donde no hay misas válidas, si una pareja se quiere casar con la bendición de Dios? A dónde va? Qué hacen? Vivir juntos sin la bendición de Dios y solo la de los hombres (matrimonio civil. No eclesiástico), sería pecado mortal.

    2. Hay que esperar para contraer matrimonio. Tienen que buscar un sacerdote que esté en el desierto.
      Comprendan lo que es el desierto. Comprendan que hay después del desierto.
      No vean la vida como si aquí no pasara nada, como si después del desierto todo vuelve a la normalidad.
      Comprendan que es el cierre de la historia humana. Es el fin de una época en que la gente ha vivido como les ha dado la gana, buscando a Dios sólo por interés personal, creyendo que Dios aprobaba todas sus elecciones y sus obras humanas en la vida.

      Un bautizado no busca nunca un matrimonio civil, sino siempre eclesiástico. Si valorarán lo que es la gracia del Sacramento no tendrían ninguna prisa en casarse, pues el desierto es tiempo de preparación para después poder elegir.

      No piensen cómo hacemos para recibir los Sacramentos. No se queden en la ley sacramental. Piensen en la gracia. Cómo vivir de la gracia en un tiempo en que es difícil los Sacramentos.

  4. La Paz del Señor este con usted Padre.

    Ante la Ultima Santa Misa publicada antes del desierto.
    Me gustaría saber si es tan amable y me pueden compartir en donde puedo encontrar las homilías antes del año 2017. Porque me ha sido difícil encontrarlas.
    La Santísima Virgen lo bendiga, agradezco a Dios la oportunidad de escuchar sus Homilías. Conforto mi corazón y fortalece mi espíritu.
    Espero en el Señor .

  5. Gracias por enviar estos mensajes, que son de gran ayuda en los tiempos que vivimos donde No hay Fé .

    Seguimos unidos en la oración y pedimos al Señor protecció y bendiciones para al Padre Joseph , a todos los santos de estos tiempos, al Santo Padre Benedicto XVI , oramos por Pedro Romano y Dios permita reunir el Remanente Fiel todos con Pedro Romano y nuestro padre Joseph.
    Bendiciones y gracias por catequizarnos, alertarnos, por sus palabras fuertes y en la Verdad.
    FIAT,

  6. padre buenos dias estoy un poco confundido hay muchas revelaciones y muchos pensamientos contrarios como hago para calmar mi mente y mis preocupaciones .

    1. Si usted anda confundido es que está leyendo a falsos profetas. Deje de leerlos.

  7. Padre, a los niños que nazcan a partir de ahora ¿ los puede bautizar cualquier persona no?
    Y las personas que quieran casarse ¿Qué deben hacer? Muchas gracias

    1. Los Sacramentos son administrados por los sacerdotes, no por los laicos. No jueguen con los Sacramentos. Tendrán validez los bautismos de emergencia siempre y cuando se hagan como tienen que hacerse. Tengan en cuenta que el cisma, que es un pecado contra la caridad, trae la herejía oficial, que es un pecado contra la fe. Y esto significa la imposición de una nueva doctrina en los Sacramentos. Y, por lo tanto, todos harán falsos sacramentos. En ese momento, los bautismos de emergencia ya no servirán tampoco.
      Los Sacramentos verdaderos los administrarán los sacerdotes que estén en el desierto. Si quieren casarse busquen un sacerdote en las catacumbas.

    2. Padre y los entierros tampoco claro.
      Yo tengo dos familiares muy graves en estos momentos. Si fallecen a partir día 10, esto será horrible para mi porque en mi casa nadie ve nada de nada Padre. Yo estoy en el desierto desde hace mucho tiempo, solo con la misa espiritual y la de la radio, solo he asistido a los entierros y reparando todo el rato. Pero ahora es distinto ya verdad Padre? Estará todo más claro imagino.

    3. Para los entierros no hace falta un sacramento. Sólo las oraciones correspondientes, que las puede realizar un laico.

  8. buenas padre, una pregunta
    despues de éste tiempo (1260 dias) llegaria el AVISO ?
    osea, en esta preparacion
    y si “esta” el cisma se puede analizar que el granaviso podria ocurrir Finales del 2022 ??

    muy amable

    1. 1. Nadie sabe la fecha del Aviso.
      2. Analice lo que quiera, pero no va a entender cuándo sea el Aviso.

  9. Padre le agradezco todas sus enseñanzas y si tenia una duda de si si podríamos seguir escuchando sus misas y ya vi que si, porque para mi son de mucha tranquilidad, yo sigo escuchando sus homilías por que sigo aprendiendo de ellas.

    Y le quiero comentar que tengo amigas que son Ministras de la Eucaristía y yo lei un dia que las mujeres no deben tocar la Eucaristía, es correcto o si lo pueden hacer.

    Que Dios lo Bendiga y le pido sus oraciones para todos los que lo hemos seguido por este medio, que las vamos a necesitar

    1. Ya deberían conocer que la mujer no ha sido llamada al Sacramento del Orden. Por lo tanto, la mujer no pinta nada como ministra de la Eucaristía. Es un ultraje a Dios ser ministra de la Eucaristía. La mujer que no renuncie a ser ministra de la Eucaristía se condena sin más.

  10. Padre, esas fechas de fiestas (7 de abril, etc.), cuáles son las fuentes de esas informaciones? ¿Es un requisito seguirlas obligatoriamente? No hay feriados en esas fechas, lo que dificulta consagrarlas totalmente a Dios. ¿Por qué la liturgia de la Iglesia tradicional no valdría más? ¿Puede explicar mejor la relevancia del calendario hebreo o indicarnos dónde estudiar mejor el asunto? No tenemos mucho conocimiento sobre estas cosas y nos gustaría seguir este camino de la forma más sencilla posible. Siento que debemos simplemente rezar nuestros Rosarios y hacer lecturas de acuerdo con el Misal del día, porque eso es lo mejor que sabemos hacer. Me gustaría saber si usted podría decir si eso estaría mal de alguna manera. Gracias.

    1. 1. Las fechas dadas de la muerte de Cristo y su Resurrección son reveladas por Dios a Conchiglia. Quien cree en las revelaciones privadas simplemente las toma como válidas y las lleva a la práctica, es decir, santifica esos días concretos.

      2. Para los católicos que están fijos en una liturgia tradicional, que sigan con ella. Eso no es problema. La liturgia de la Iglesia sigue valiendo. Nadie ha dicho que no valga. Pero en esa liturgia no todo es como tiene que ser. Y esto ha sido problema de la misma Jerarquía, que cambiando la fecha de la Pascua, el Viernes Santo, y no dejando una fecha en concreto, hace que la realidad no se cumpla. Mientras ha habido un Papa en la Iglesia, Dios se somete a lo que decida el Papa en todas las cuestiones. Y, por lo tanto, Dios se ha sometido al vaivén de las fechas litúrgicas. En el desierto, no hay una cabeza hasta que Dios no ponga a Pedro Romano. Hasta que no llegue y se haga al mando de la Iglesia Remanente, ustedes son libres de organizar la liturgia como Dios les dé a entender. Si ustedes quieren seguir con lo de siempre, háganlo. Pero no se compliquen la vida con estas cuestiones. No hay que investigar nada. Sólo hay creer en lo que Dios va revelando, porque eso hace cambiar la visión de la liturgia totalmente. Sean libres en el Espíritu. No sigan esquemas mentales, esquemas que vienen de una mente humana, pero no de la Voluntad de Dios. No todo lo tradicional es de Dios. Hay que desechar lo que viene del hombre. Y esto muy pocos católicos saben hacerlo, porque se sumergen en lo oficial. Y se quedan estancados en eso.

      3. El calendario hebreo es una enseñanza de Dios a los hombres. Lo inventó Dios. Y lo que Dios crea le sirve al hombre en todo tiempo. Mientras dure la luna, ese candelario sigue sirviendo, porque marca el Pensamiento de Dios sobre las fechas, sobre los días, sobre el tiempo. No tienen que seguir las fiestas de los judíos. Tienen que seguir las fiestas de la liturgia tradicional y acomodarlas a la situación particular en la que están: el desierto. El desierto es un estado espiritual. Aprendan a vivir ese estado dejando sus rutinas de vida, porque la situación ha cambiado.

      4. No hace falta tener mucho conocimiento de estas cosas. Si lo tienen en el Antiguo Testamento. Si todo lo que Dios quiere está escrito ahí. Sólo hace falta saber leer mejor la Palabra de Dios. Saberla leer con el corazón, no con la mente. Y, entonces, aprenderán la liturgia verdadera que Dios quiere. Es la verdad lo que los hace libres. No es la liturgia tradicional lo que les da la libertad del Espíritu.

      5. Si su forma de oración es esa: rosarios, leer un libro de un santo, hacer la lectura del día, entonces sígala. Nadie le dice que no lo haga. Esa es su forma de oración, de liturgia. Otros tendrán otra manera de adorar a Dios y de santificar las fiestas.

  11. Muchísimas gracias por todo Padre. Se lo agradeceré personalmente cuando Pedro Romano nos reúna.
    Que Dios lo Bendiga y Nuestra Madre lo proteja.

  12. Padre, entonces a partir del 10 de septiembre, en el desierto, ni el precepto dominical, ni las fiestas, ni siquiera las misas espirituales con el ritual para laicos; sólo aguardar que el Espíritu traiga el Maná Espiritual cuando Dios así quiera alimentar a Su pueblo Fiel, ¿es así?

    1. Las misas que se han ofrecido aquí fueron sólo una ayuda, pero no lo esencial.

      Dios pidió que cada alma hiciera su misa espiritual. Quien lo haya hecho no tiene ninguna dificultad en seguir la ruta espiritual ahora en el desierto. Porque, en el desierto el Espíritu pide otra cosa, una oración mucho más íntima y fuerte.

      Para los que sólo han seguido la misa que se ha dado aquí, les costará estar en el desierto. Pueden hacer con toda tranquilidad la misa espiritual para laicos. Incluso ayudarse con las misas que se han dado aquí, porque siguen valiendo. No hay tiempo para Dios.

      Tienen que aprender a ser verdaderamente espirituales, es decir, que el Espíritu les diga qué oración tienen que hacer cada día. Esto es fundamental para poder sobrevivir en el desierto. Y esto les cuesta entender a la mayoría.

      Están en el mundo, con sus problemas. Y tienen que estar de manera espiritual, armados con las armas del Espíritu, para que los problemas del mundo no los arrastren. Vienen crisis económicas, guerras, la aparición del anticristo, etc…, todo eso les va a desconcentrar, van a estar preocupados, temerosos, etc.

      No es fácil para ustedes el desierto. Pero tienen que aprender. Y se aprende de la mano del Espíritu, no de la mano de un sacerdote. Por eso, desde hoy no hay más misas. Tienen la tarea de hacerla ustedes. Trabajen ustedes en la vida espiritual. Siempre han estado detrás de otro que realiza una oración. Ustedes tienen que realizar la oración. Oración personal con Dios. Eso es lo que más vale. Siempre están detrás de la Jerarquía. Tienen que ir delante en la oración, porque ahora la Jerarquía ya no es Cabeza en la Iglesia. No tienen una cabeza a quién seguir. Están solos. Pero tienen al Espíritu, que lo irá poniendo todo, pues es el Espírtu de la Iglesia, el Espíritu que forma la Iglesia. Dejen que ese Espírtu los modele como Él quiera para ser Iglesia.

      Tienen las fiestas de la Iglesia. Sigan el calendario lunar, hebreo, pero con las fiestas de la Iglesia. Cumplan con el tercer mandamiento de la ley de Dios, que es santificar las fiestas.

      Hay muchas fiestas principales para Dios, como la Encarnación, la muerte de Cristo y su Resurrección.

      No sigan las fechas que pone la Iglesia para semana santa. No hagan la semana santa de la Iglesia oficial. No tienen que hacer la semana santa. Eso es algo que puso la Iglesia. Lo que tienen que hacer es la fiesta de la muerte de Cristo y la de su Resurrección.

      Cristo murió el 7 de abril, que era viernes, en el mes primero del año (marzo-abril). El 7 de abril celebren esa fiesta, aunque sea domingo o lunes.
      Cristo resucitó el 9 de abril, que era domingo. Resucitó después de 36 horas, porque por cada año de la vida de Jesús se dió una hora de su muerte. Cristo vivió 36 años. Estas dos fiestas, la muerte de Cristo y su Resurrección, son las principales.

      Después, está la Ascensión, 40 días: el 19 de mayo, en el mes tercero (mayo-junio).
      Pentecostés, 49 días: 28 mayo.
      Mayo, el tercer mes, es el escogido por la Virgen para Fátima, que anuncia el nuevo Pentecostés. Será en este mes cuando habrá ese Pentecostés.

      Y, después las demás fiestas, según la devoción de cada alma.

      No hay precepto dominical, pues es ley eclesiastica, humana, no divina. Y en el desierto no hay una Jerarquía que guíe a la Iglesia. Sólo está el Espíritu de la Iglesia que lo guía todo ahora. Por tanto, sólo están los mandamientos de Dios.

      El primer mandamiento, que es dar culto agradable a Dios; y el tercer mandamiento, que es santificar las fiestas. Nadie está obligado a hacer la misa espiritual, ni a escucharla. Sólo se está obligado a cumplir con los mandamientos de la ley de Dios. Si cumplen estos dos entonces no hay ningún pecado.

      Se adora a Dios en Espírtu y en Verdad.
      Se santifican las fiestas uniéndose al Espíritu de Cristo, que hace entender lo que quiere del alma en cada fiesta. Se dedica ese día a Dios, a la oración, a la penitencia si es necesaria, etc…

      Aprendan a ser espirituales sin la guía de un sacerdote.

  13. Amén, Abba Padre, ecce ancilla Domini, Fiat Voluntas Tua!
    Muchísimas gracias Padre, Dios le pague, le pedimos sus oraciones y su bendición. Fiat, Magnificat!

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