1 diciembre

Santo Profeta Nahum

El santo Profeta Nahum, que está sepultado en Begabar.

En Roma, los santos Mártires Diodoro, Presbítero, y Mariano, Diácono, con otros muchos; los cuales, en tiempo del Emperador Numeriano, mientras celebraban en las Catacumbas el triunfo de los Mártires, allí mismo, obstruida por los perseguidores la puerta de la cripta, y amontonados sobre ella escombros, merecieron la gloria del martirio.

En Roma también, el suplicio de los santos Lucio, Rogato, Casiano y Cándida.

En Narni, san Próculo, Obispo y Mártir, que, después de muchas obras egregias, fue mandado degollar por Totila, Rey de los Godos.

En la Ciudad de Casal, san Evasio, Obispo y Mártir.

El mismo día, san Ansano, Mártir, que imperando Diocleciano, confesó a Cristo en Roma, por lo cual fue encerrado en un calabozo; después fue conducido a Sena de Toscana, y allí, decapitado, terminó el curso del martirio.

En Ameria de Umbría, san Olimpíades, varón Consular, que fue convertido a la fe por santa Fermina, y en tiempo de Diocleciano, atormentado en el ecúleo, consumó el martirio.

En Arbel de Persia, san Ananías, Mártir.

En Milán, san Castriciano, Obispo, que, en tiempos muy turbulentos para la Iglesia, se señaló por los méritos de sus virtudes y por sus excelentes obras de piedad y religión.

En Brescia, san Ursicino, Obispo.

En Noyon de Bélgica, san Eloy, Obispo, cuya admirable vida recomiendan sus muchos milagros.

En Verdún de Francia, san Agerico, Obispo.

El mismo día, santa Natalia, mujer del Mártir san Adrián; la cual, en la persecución de Diocleciano, sirvió mucho tiempo a los santos Mártires encarcelados en Nicomedia, y, cuando éstos terminaron el combate, se fue a Constantinopla, y allí descansó en paz.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.