10 junio

Santa Margarita, Reina de Escocia.

En Escocia, santa Margarita, viuda, Reina de Escocia, la cual el día 16 de Noviembre descansó en el Señor. n. alrededor del año 1045 en Hungría; † 16 de noviembre de 1093 en el Castillo de Edimburgo, Escocia.

Patrona de las familias numerosas; reinas; viudas; Escocia. Protectora contra la mortalidad infantil.

Tan santamente educó esta reina a sus hijos, que varios abrazaron el estado religioso. No se sentaba a la mesa sin antes haber dado de comer a nueve huérfanos y a veinticuatro pobres; durante el Adviento y la Cuaresma, alimentaba hasta a trescientos necesitados. Después de haber pasado el día en la práctica de la caridad, pasaba la noche en oración. Estando moribunda, se le quiso ocultar la muerte del rey su esposo y de su hijo, acaecida en la guerra. Exclamó: “Sé lo ocurrido. Os agradezco, omnipotente Dios, que enviándome un dolor tan grande en la última hora de mi vida, me purifiquéis de mis pecados, como espero, por vuestra misericordia”. Murió cuatro días después de su esposo, el 16 de noviembre de 1093.

Oración: Oh Dios, que hicisteis admirable a la bienaventurada reina Margarita por su gran caridad para con los pobres, haced que su intercesión y su ejemplo acrecienten de día en día la caridad en nuestras almas. Por J. C. N. S.

En Roma, en la vía Salaria, el martirio de san Getulio, esclarecidísimo y doctísimo varón, y padre de los siete santos hermanos Mártires habidos de su mujer santa Sinforosa; asimismo el de sus compañeros Cereal, Amancio y Primitivo. Todos ellos, de orden del Emperador Adriano, presos por el Consular Licinio, fueron primeramente azotados, después encarcelados, y por último entregados a las llamas; mas no recibiendo daño alguno del fuego, machacada a palos la cabeza, alcanzaron el martirio. Sus cuerpos fueron recogidos por la mujer de san Getulio, Sinforosa, y sepultados honoríficamente en el arenal de una heredad suya.

También en Roma, en la vía Aurelia, el triunfo de los santos Basílides, Trípodes, Mandales y otros veinte Mártires, en tiempo del Emperador Aureliano y siendo Prefecto de Romá Platón.

En Nápoles de Campania, san Máximo, Obispo y Mártir, que, por confesar valerosamente la fe de Nicea, arrojado por el Emperador Constancio al destierro, murió allí consumido de trabajos.

En Brussa de Bitinia, san Timoteo, Obispo y Mártir, el cual, en tiempo de Juliano Apóstata, por no querer renegar de Cristo, de orden del mismo Emperador, fue degollado.

En Colonia, San Maurino, Abad y Márti.

En Nicomedia, San Zacarías, Mártir.

En España, los santos Mártires Críspulo y Restituto.

En África, los santos Mártires Aresio, Rogato y otros quince.

En Petra de Arabia, san Asterio, Obispo, el cual, habiendo padecido, por la fe católica, muchos trabajos de los arrianos, y desterrado a África por el Emperador Constancio, restituido finalmente a su Iglesia, murió glorioso Confesor.

En Auxerre, san Censurio, Obispo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.