11 septiembre

Santos Proto y Jacinto, Mártires

«Os digo, habrá más fiesta en el cielo por un pecador que haga penitencia, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia» (Lucas 15, 7).

En Roma, en la vía Salaria vieja y cementerio de Basila, el triunfo de los santos Mártires Proto y Jacinto, hermanos, mayordomos de santa Eugenia; los cuales, en el imperio de Galieno, habiéndose descubierto que eran Cristianos, eran forzados a sacrificar; mas no consintiendo en ello, fueron primeramente azotados con grandísima crueldad, y, por último, juntamente degollados.

Los dos hermanos Proto y Jacinto, esclavos de Santa Eugenia, y bautizados con ella por el obispo Hilario, se dedicaron al estudio de las Sagradas Escrituras. Después de haber permanecido algún tiempo en un monasterio de Egipto, edificando allí a todos por su humildad y santidad, siguieron a Santa Eugenia hasta Roma. Llegados a esta ciudad bajo el reinado de Juliano, fueron detenidos, cruelmente flagelados y finalmente decapitados.

Oración: Señor, que la preciosa confesión de vuestros bienaventurados mártires Proto y Jacinto reanime nuestro celo, y que su piadosa intercesión nos proteja constantemente. Por J. C. N. S.

En León de España, san Vicente, Abad y Mártir.

En Laodicea de Siria, el martirio de los santos Diodoro, Diomedes y Dídimo.

En Egipto, san Pafnucio, Obispo, uno de aquellos confesores que, en tiempo del Emperador Galerio Maximino, habiéndoles sacado el ojo derecho y desjarretado la rodilla izquierda, fueron condenados a las minas; después, en tiempo de Constantino el Grande, combatió acérrimamente por la fe católica contra los arrianos, y, últimamente, adornado con muchas coronas, descansó en paz.

En Lyon de Francia, el tránsito de san Paciente, Obispo.

En Vercelli, san Emiliano, Obispo.

En Alejandría, santa Teodora, que habiendo caído incautamente, arrepentida de su pecado, perseveró con admirable abstinencia y paciencia en hábito de penitente, sin ser conocida hasta la muerte.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.