13 julio

San Anacleto, Papa y Mártir

En Roma, San Anacleto, Papa y Mártir; el cual gobernó la Iglesia de Dios después de San Clemente, y la hermoseó con su ilustre martirio. n. en Grecia; † alrededor del año 89.

San Anacleto gobernó la Iglesia durante la persecución de Trajano. Ordenó a los cristianos de aquel tiempo que comulgasen todas las veces que participaban de la santa Misa, a fin de que este Pan de vida los fortificara contra los ataques de persecución. Embelleció la tumba de San Pedro y destinó un lugar de sepultura para los soberanos pontífices. Fue martirizado durante la tercera persecución, hacia el año 89.

Oración: Pastor eterno, mirad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardadlo con protección constante, por vuestro bienaventurado mártir y Sumo Pontífice Anacleto, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S.

En Bamberga, el tránsito de san Enrique I, Emperador de Romanos y Confesor; el cual guardó perpetua virginidad con su esposa santa Cunegunda, y redujo a san Esteban, Rey de los Húngaros, con casi todo su reino, a recibir la fe de Cristo. Su fiesta se celebra el día 15 de este mes.

En Palestina, los santos Joel y Esdras, Profetas.

En Macedonia, san Silas, uno de los primeros fieles que, elegido por los Apóstoles, juntamente con Pablo y Bernabé, para la conversión de los gentiles, cumplió el ministerio de la predicación con el celo de un hombre lleno de espíritu de Dios, y glorificando a Cristo con sus padecimientos, poco después descansó.

Asimismo, san Serapión, Mártir, que siendo Emperador Severo y Presidente Áquila, llegó por el fuego a la corona del martirio.

En la isla de Chío, santa Mirope, Mártir, que siendo Emperador Decio y Presidente Numeriano, molida a palos, pasó al Señor.

En África, los santos Confesores Eugenio, Obispo de Cartago, esclarecido por su fe y virtudes, y de todo el clero de aquella Iglesia, que subía a quinientas o más personas, entre ellos muchísimos niños Lectores; los cuales, en la persecución Vandálica, reinando Hunerico Arriano, después de golpeados, y afligidos del hambre, padecieron con alegría por el Señor un cruel destierro a lejanas tierras. Descollaban entre ellos Salutario Arcediano y Murita, segundo en el grado de los ministros eclesiásticos, los cuales, confesando tres veces la fe, ambos se ennoblecieron con el glorioso título de Confesores de Cristo.

En la Bretaña Menor, san Turiavo, Obispo.y Confesor, varón admirable por su sencillez e inocencia, de vida.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.