15 junio

Santos Vito, Modesto y Crescencia, Martires

Junto al río Sílaro en la Lucania, el triunfo de los santos Mártires Vito, Modesto y Crescencia, los cuales, en tiempo del Emperador Diocleciano, conducidos allá desde Sicilia, después de vencer con la virtud divina las calderas de plomo derretido, las fieras y el ecúleo, acabaron el curso de tan glorioso combate. † Martirizados alrededor del año 303.

Patrono de los actores, comediantes, bailarines; perros; quienes sufren epilepsia. Protector contra los ataques de animales, mordeduras de perros y serpientes; rayos y tormentas; epilepsia; corea reumática; exceso de sueño. Se lo invoca para no quedar dormido en momentos inoportunos.

San Vito fue bautizado a la edad de doce años, a escondidas de su padre. Éste, al saber lo que había pasado, nada omitió que pudiera hacerle abjurar de la fe cristiana; lo entregó a Valeriano, gobernador de la provincia; pero los tormentos no pudieron quebrantar la firmeza del joven cristiano. Crescencia y Modesto libraron a Vito de las manos de sus perseguidores y huyeron con él a Italia. Mas tampoco allí encontraron la tranquilidad que buscaban. Detenidos en Lucania, padecieron gloriosamente el martirio durante la persecución de Diocleciano.

Oración: Dignaos, Señor, por la intercesión de vuestros santos mártires Vito, Crescencia y Modesto, conceder a vuestra Iglesia el resistir al orgullo y progresar cada vez más en la humildad que os place, a fin de que, rechazando todo lo que es malo, ejerza la justicia con una voluntaria caridad. Por J. C. N. S.

En Doróstoro de la Misia inferior, san Esiquio, soldado, el cual preso con san Julio, fue después de él, de orden del Presidente Máximo, coronado del martirio.

En Zefirio de Cilicia, san Dulas, Mártir, que, en tiempo del mismo Presidente Máximo, azotado con varas por el nombre de Cristo, extendido en las parrillas, abrasado con aceite hirviendo y sufridos otros tormentos, recibió vencedor la palma del martirio.

En Córdoba de España, santa Benilde, Mártir.

En Sibápolis de Mesopotamia, las santas Vírgenes y Mártires Livia y Leónida, hermanas, y Entropia, niña de doce años; las cuales, por diversos tormentos, llegaron a la corona del martirio.

En Valenciennes de Francia, el tránsito de san Landelino, Abad.

En Auvernia de Francia, san Abraham, Confesor, ilustre en santidad y milagros.

En Pibrac, del Obispado de Tolosa, santa Germana de Cousin, Virgen, la cual, pastoreando rebaños, llevó una vida constantemente humilde y pobre, y toleradas pacentísimamente muchas molestias, pasó al Esposo celestial. Después de muerta resplandeció con muchos milagros, y fue puesta por el Papa Pío IX en el número de las santas Vírgenes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.