17 mayo

San Pascual Bailón, Confesor

En Villarreal de España, san Pascual, de la Orden de Menores, Confesor, varón de maravillosa inocencia y penitencia, a quien el Papa León XIII declaró celestial Patrono de los Congresos eucarísticos y Asociaciones de la santísima Eucaristía. n. 24 de mayo de 1540 en Torre Hermosa, Aragón (España); † 17 de mayo de 1592 en Villarreal, España.

Patrono de los Congresos y Organizaciones Eucarísticas (proclamado por el Papa León XIII); cocineros.

Nació San Pascual de padres piadosos, pero tan pobres, que no pudieron enviarlo a la escuela. Encargado de cuidar los rebaños, tomaba consigo un libro y rogaba a las personas que encontraba le enseñasen sus letras por amor a Dios. Por este medio, en poco tiempo llegó a leer y se perfeccionó así en el conocimiento de la religión. Después de haber consultado a Dios, creyose llamado al estado religioso; y como estaba resuelto, decía, a morir pobre como había nacido, entró en un convento franciscano, donde quiso, por humildad, ser admitido en calidad de hermano lego. La Santísima Virgen, por quien tenía tierna devoción, obtúvole varias señaladas gracias, pero fue célebre sobre todo por su amor al Santísimo Sacramento. Murió en Villarreal, cerca de Valencia, el 17 de mayo de 1592, alrededor de los 52 años de edad.

Oración: Oh Dios, que habéis adornado al bienaventurado Pascual, vuestro confesor, con un amor ardiente por los misterios adorables de vuestro cuerpo y de vuestra sangre, concedednos el vigor espiritual que él bebía en este banquete divino. Por J. C. N. S.

En Noyón de Francia, los santos Mártires Heradio, Pablo y Aquilino, con otros dos.

En Calcedonia, los santos Mártires Solocón y sus Compañeros soldados, en el imperio de Maximiano.

En Alejandría, los santos Mártires Adrión, Víctor y Basila.

El mismo día, santa Restituta, Virgen y Mártir, la cual, imperando Valeriano, fue de diversas maneras atormentada en África por el Juez Próculo; y metida en una barquilla, llena de pez y estopa, para quemarla en alta mar, cuando los verdugos pegaron fuego revolvió la llama contra ellos mismos, mientras la Santa, puesta en oración, entregó el alma a Dios. Su cuerpo, por disposición divina, arribó en la misma barca a la isla Isquia, cerca de Nápoles de Campania, donde fue con gran veneración recogido por los Cristianos; y más tarde Constantino Magno mandó edificar en su honor una Basílica en la ciudad de Nápoles.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.