17 octubre

Santa Margarita María de Alacoque, Virgen

«Vosotros lloraréis y gemiréis, y el mundo se regocijará; os contristaréis, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo» (Juan 16, 20).

En Paray-le-Monial, diócesis de Autún, santa Margarita María Alacoque, profesa de la Orden de la Visitación de santa María Virgen; la cual fue esclarecida por sus méritos eximios en propagar la devoción al sacratísimo Corazón de Jesús y promover su culto público, y puesta en el catálogo de las santas Vírgenes por el Papa Benedicto XV. n. 22 de julio de 1647 en Lautecourt (Borgoña), Francia; † 17 de octubre de 1690.

Patrona de los devotos del Sagrado Corazón de Jesús; enfermos de polio; quienes han sufrido la pérdida de sus padres. Protectora contra la polio.

Santa Margarita María Alacoque, rehusando un ofrecimiento de matrimonio, entró a la edad de 24 años en el convento de las Visitandinas de Paray-le-Monial, donde dio los más hermosos ejemplos de paciencia y humildad. Recibió, el 27 de diciembre de 1673, la primera de sus grandes visiones del Sagrado Corazón, que terminaron en 1675. Su vida, en adelante, estuvo consagrada al establecimiento de esta devoción y, en particular, al de la fiesta del Sagrado Corazón. Murió en 1690.

Oración: Señor Jesucristo, que habéis revelado de admirable modo a la bienaventurada Virgen Margarita las inagotables riquezas de vuestro Corazón, concedednos por sus méritos que como ella os amemos en todas las cosas y por sobre todo, y que siempre tengamos nuestra morada en vuestro corazón. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos.

En Antioquía, el triunfo de san Herón, que fue discípulo de san Ignacio, y sucediéndole en el Obispado, siguió como fiel imitador el camino de su maestro, y cual verdadero amador de Cristo, dio la vida por su rebaño.

El mismo día, el martirio de los santos Víctor, Alejandro y Mariano.

En Persia, santa Mamelta, Mártir, la cual, por aviso de un Ángel, convertida del culto de los ídolos a la fe, fue apedreada por los Gentiles y sumergida en un profundo lago.

En Orange de Francia, san Florencio, Obispo, el cual, esclarecido en muchas,virtudes, descansó en paz.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.