19 diciembre

De Feria

En Roma, el tránsito de san Anastasio I, Papa, varón de muy rica pobreza y celo apostólico; al cual, como dice san Jerónimo, no mereció Roma poseer mucho tiempo, porque tal Obispo no viese la ruina de la ciudad cabeza del mundo; pues a poco de su muerte Roma fue entrada a saco y destruida por los Godos.

En Mauritania, san Timoteo, Diácono, que, por la fe de Cristo, al cabo de dura prisión, arrojado al fuego, consumó el martirio.

En Alejandría, san Nemesio, Mártir, el cual, acusado primero falsamente de ladrón ante el Juez y vista su inocencia, quedó libre; después, en la persecución de Decio, delatado al Juez Emiliano como discípulo de Cristo, por el mismo Juez fue dos veces atormentado y finalmente quemado con unos ladrones, a semejanza del Salvador, que entre ladrones fue crucificado.

En Nicea de Bítinia, los santos Mártires Darío, Zósimo, Pablo y Segundo.

En Nicomedia, los santos Mártires Ciríaco, Pablito, Segundo, Anastasio, Sindimio y sus Compañeros.

En Gaza de Palestina, el martirio de las santas Méuris (o Maura) y Tea.

En Auxerre, san Gregorio, Obispo y Confesor.

En Orleáns de Francia, san Adyuto, Abad, ilustre por el espíritu de profecía.

En Roma, santa Fausta, que fue madre de santa Anastasia, e insigne por su nobleza y piedad.

En Aviñón, san Urbano V, Papa, que, por haber restituido la Sedé Apostólica a Roma, llevado a cabo la unión de los Griegos con los Latinos y reprimido a los infieles, fue muy benemérito de la Iglesia. Su culto, ya muy antiguo, lo aprobó y confirmó el Sumo Pontífice Pío IX.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.