21 noviembre

La Presentación de la Santísima Virgen María

«Ninguno puede servir a dos señores, porque tendrá aversión al uno y amor al otro, o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Mateo 6, 24).

En Jerusalén, la Presentación en el Templo de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios.

María fue presentada en el Templo por sus padres a la edad de tres años, para ser educada allí santamente en el servicio del Señor. Los padres y las madres de las principales familias de Jerusalén concurrieron al Templo para rendir homenaje a la familia de David, y los ángeles cubrieron a la niña con sus alas y cantaron en armonioso concierto. Aunque niñita, conocía ella la grandeza del Señor a quien iba a servir. Así, para llegar hasta el pontífice Zacarías, subió las gradas del Templo con una firmeza y una agilidad que excedían la de su edad. El Espíritu de Dios que animaba su alma suplía la flaqueza de su cuerpo.

Oración: Oh Dios, que habéis querido que la Bienaventurada María, siempre virgen, en quien residía el Espíritu Santo, fuese hoy presentada en el Templo, haced, por su intercesión, que merezcamos ser presentados en el templo de vuestra gloria. Por J. C. N. S.

El mismo día, el tránsito de san Rufo, de quien escribe san Pablo Apóstol a los Romanos.

En Roma, el martirio de los santos Celso y Clemente.

En Reims de Francia, san Alberto, Obispo de Lieja y Mártir, que por defender la libertad eclesiástica fue asesinado.

En Ostia Tiberina, los santos Mártires Demetrio y Honorio.

En España, los santos Mártires Honorio, Eutiquio y Esteban.

En Panfilia, san Heliodoro, Mártir, en la persecución de Aureliano, siendo Presidente Aecio. Después de él sus mismos verdugos, convertidos a la fe, fueron sumergidos en el mar.

En Roma, san Gelasio I, Papa, señalado en doctrina y santidad.

En Verona, san Mauro, Obispo y Confesor.

En el monasterio de Bobio, el tránsito de san Columbano, Abad, que fue Fundador de muchos monasterios y Padre de gran número de Monjes, y esclarecido en muchas virtudes, descansó en buena vejez.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.