23 octubre

San Antonio María Claret

San Antonio María Claret, Obispo y Confesor, cuyo tránsito se menciona al día siguiente.

San Antonio María Claret, obispo, que, ordenado presbítero, durante varios años se dedicó a predicar al pueblo por las comarcas de Cataluña, en España. Fundó la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María y, ordenado obispo de Santiago de Cuba, trabajó de modo admirable por el bien de las almas. Habiendo regresado a España, tuvo que soportar muchas pruebas por causa de la Iglesia, y murió desterrado en el monasterio de monjes cistercienses de Fontfroide, cerca de Narbona, en el mediodía de Francia.

Oración:  Oh Dios, que concediste a tu obispo san Antonio María Claret una caridad y un valor admirables para anunciar el Evangelio a los pueblos, concédenos, por su intercesión, que, buscando siempre tu voluntad en todas las cosas, trabajemos generosamente por ganar nuevos hermanos para Cristo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).

En Villack de Pannonia, el tránsito de san Juan de Capistrano, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, ilustre por la santidad de vida y por el celo de propagar la fe católica; el cual, con sus oraciones y milagros, deshaciendo el poderosísimo ejército de los turcos, libró del sitio la fortaleza de Belgrado. Su fiesta se celebra el 28 de Marzo.

En Antioquía, el triunfo de san Teodoro, Presbítero, el cual, preso en la persecución del impío Juliano, sufrida la pena del ecúleo y otros muchos y durísimos tormentos, y abrasados los costados con hachas encendidas, por mltimo, perseverando en confesar a Cristo, pasado a cuchillo consumó el martirio.

En el campo Ursoniano, junto a Cádiz, en España, los santos Mártires Servando y Germán, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Lugarteniente Viador, después de los azotes, la inmundicia de una cárcel, el tormento del hambre y sed y las penalidades de un muy largo camino, que les obligaron a andar cargados de hierro; por último, decapitados, consumaron el curso de su martirio. Germán fue sepultado en Mérida y Servando en Sevilla.

En Constantinopla, san Ignacio, Obispo, que, por haber reprendido al César Bardas por el repudio de su mujer, fue de él de muchas maneras ultrajado y arrojado al desierto; pero restituído a su Iglesia por el Papa san Nicolás, descansó en paz

En Burdeos, san Severino, Obispo de Colonia y Confesor.

En Rúan, san Román, Obispo.

En Salerno, san Vero, Obispo.

En territorio de Amiens, san Domicio, Presbítero.

En un arrabal de Poitiers, san Benito, Confesor.

En Mantua, el beato Juan el Bueno, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín, Confesor, cuya preclara vida escribió san Antonino.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.