26 octubre

San Evaristo, Papa y Mártir

«Cuando hubiereis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: Siervos inútiles somos; lo que hemos debido hacer, eso hicimos» (Lucas 17, 10).

En Roma, san Evaristo, Papa y Mártir, que en el imperio de Adriano, hermoseó la Iglesia de Dios con la púrpura de su sangre. † hacia el año 107.

San Evaristo, cuarto sucesor de San Pedro, gobernó la Iglesia durante cerca de ocho años. Se refiere que era hijo de un judío de Belén. Murió hacia el año 107 y recibió sepultura en el Vaticano, junto a San Pedro.

Oración: Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño y guardadlo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano pontífice Evaristo, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S.

En África, los santos Mártires Rogaciano, Presbítero, y Felicísimo; los cuales, en la persecución de Valeriano y Galieno, fueron coronados de un ilustre martirio; de ellos hace mención san Cipriano en su Carta a los Confesores.

En Nicomedia, los santos Mártires Luciano, Florio y Compañeros.

En Narbona de Francia, san Rústico, Obispo y Confesor, que floreció en los tiempos de los Emperadores Valentiniano y León.

En Salerno, san Gaudioso, Obispo.

En Pavía, san Fulco, Obispo.

Igualmente san Cuadragésimo, Subdiácono, que resucitó un muerto.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.