28 junio

San Ireneo, Obispo y Mártir

En Lyon de Francia, san Ireneo, Obispo y Mártir, que, según escribe san Jerónimo, fue discípulo de san Policarpo, Obispo de Esmirna, y casi contemporáneo de los Apóstoles. Habiendo denodadamente combatido, de palabra y por escrito, contra los herejes, al cabo, en la persecución de Severo, con casi toda la gente de su ciudad, fue coronado de un glorioso martirio. n. hacia el año 130 en Asia Menor; † hacia el año 203 en Lyon, Francia.

San Ireneo es el apóstol de Lyon. Enviado a esta ciudad por San Policarpo, discípulo del Apóstol San Juan, predicó allí el Evangelio y fue elegido para suceder al obispo San Fotino. Consagró toda su vida a combatir a los herejes. San Agustín y varios otros Padres de la Iglesia hablan con admiración de la santidad de su vida y de la excelencia de su doctrina. Fue martirizado en Lyon con gran parte de los habitantes de esta ciudad, en la persecución de Severo, hacia el año 203.

Oración: Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad de vuestro mártir y pontífice, el bienaventurado Ireneo, haced, en nuestra bondad, que honrando la nueva vida que ha recibido en el cielo, experimentemos aquí abajo los efectos de su protección. Por J. C. N. S.

La Vigilia de los santos Apóstoles Pedro y Pablo.

En Utrecht, san Benigno, Obispo y Mártir.

En Alejandría, y en la persecución de Severo, los santos Mártires Plutarco, Sereno, Heráclides, catecúmeno, Herón, neófito, y otro Sereno, Raída, catecúmena, y Potamiena con Marcelasu madre; entre ellos principalmente resplandeció la Virgen Potamiena, la cual padeció primero infinitos y peligrosísimos combates por la virginidad, después también exquisitos e inauditos tormentos por la fe, y últimamente, junto con su madre, fue quemada en la hoguera.

El mismo día, san Papio, Mártir, que, en la persecución del Emperador Diocleciano, azotado con varas, sumergido en una caldera de aceite y grasa hirviendo, y atormentado con otros horribles suplicios, por fin, presentando el cuello a la cuchilla, fue coronado.

En Córdoba de España, san Argimiro, Monje y Mártir, que en la persecución Arábiga, por la fe de Cristo fue puesto en el ecúleo y atravesado por la espada.

En Roma, san Paulo I, Papa y Confesor.

En Lóvere, Diócesis de Brescia, santa Vicenta Gerosa, Virgen, Fundadora, juntamente con santa Bartolomea Capitanio, del Instituto de Hermanas de la Caridad; a la cual el Papa Pío XII agregó al catálogo de las santas Vírgenes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.