3 mayo

Invención o Hallazgo de la Santa Cruz

En Jerusalén, la Invención de la Sacrosanta Cruz del Señor, en tiempo del Emperador Constantino.

El emperador Constantino había visto una cruz en el cielo, en la cual estaban escritas estas palabras: CON ESTE SIGNO VENCERÁS; en efecto, derrotó totalmente al tirano Majencio. Santa Elena, su madre, en agradecimiento de este favor, dispuso se hiciesen búsquedas en Jerusalén para dar con la verdadera cruz. Descubriéronse tres. Un milagro dio a conocer con certeza cuál era aquélla de la que pendiera el precio de nuestra redención. La santa hízole construir un templo magnífico. Hoy celebra la Iglesia el hallazgo o invención de este adorable tesoro.

Oración: Oh Dios, que en el hallazgo maravilloso de vuestra cruz salutífera, habéis renovado los milagros de vuestra Pasión, haced que adquiramos, por el valor de este árbol de vida, la recompensa de la vida eterna. Por J. C. N. S.

En Roma, en la vía Nomentana, el suplicio de los santos Mártires Alejandro I Papa, Evencio y Teodulo Presbíteros. A Alejandro, en tiempo del Emperador Adriano y del Juez Aureliano, después de las prisiones y cárceles, el potro, las uñas aceradas y el fuego, apuñalaron con punzones águdísimos todos los miembros hasta que expiró; Evencio y Teodulo, después de larga prisión y del tormento del fuego, fueron por fin degollados.

En Narni, san Juvenal, Obispo y Confesor.

En el monte Senario de Toscana, los santos Sosteneo y Ugución, Confesores, de los siete Fundadores de Siervos de la bienaventurada Virgen María; los cuales, avisados del cielo, en el mismo día y hora, al rezar la salutación Angélica, pasaron de esta vida. Su fiesta y la de sus Compañeros se celebra el día 12 de Febrero.

En Constantinopla, los santos Mártires Alejandro, soldado, y Antonina, Virgen; a ésta, en la persecución de Maximiano, condenada por el Presidente Festo a un lugar infame, la sacó secretamente Alejandro, cambiando los vestidos y quedándose allí por ella; por lo cual fue poco después atormentado con ella, y ambos juntos, cortadas las manos, fueron por la fe de Cristo arrojados en la hoguera y, consumado el glorioso combate, fueron coronados.

En la Tebaida, los santos Mártires Timoteo y Maura, su mujer, a quienes el Prefecto Ariano, al cabo de muchos tormentos, mandó clavar en una cruz, en donde, pendiendo vivos por nueve días, y fortaleciéndose uno a otro en la fe, consumaron el martirio.

En Afrodisia de Caria, los santos Mártires Diodoro y Rodopiano, que en la persecución del Emperador Diocleciano fueron apedreados por sus conciudadanos.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.