3 noviembre

San Martín de Porres

San Martín de Porres, religioso de la Orden de Predicadores, hijo de un español y de una mujer de color, que, ya desde niño, a pesar de las limitaciones provenientes de su condición de hijo ilegítimo y mulato, aprendió la medicina, que después, ya religioso, ejerció generosamente en Lima, ciudad del Perú, a favor de los pobres, y entregado al ayuno, a la penitencia y a la oración, vivió una existencia áspera y humilde, pero irradiante de caridad (1639).

Oración: Señor Nuestro Jesucristo, que dijiste “pedid y recibiréis”, humildemente te suplicamos que, por la intercesión de San Martín de Porres, escuches nuestros ruegos. Renueva, te suplicamos, los milagros que por su intercesión durante su vida realizaste, y concédenos la gracia que te pedimos si es para bien de nuestra alma. Amén.

En Milán, el tránsito de san Carlos Borromeo, Cardenal, Obispo de Milán y Confesor, al cual, célebre en santidad y esclarecido en milagros, el Papa Paulo V puso en el número de los Santos. Su fiesta se celebra el día siguiente.

En el mismo día la dichosa muerte de san Cuarto, discípulo de los Apostóles.

En Viterbo, los santos Mártires Valentín, Presbítero, e Hilario, Diácono, los cuales, en la persecución de Maximiano, por la fe de Cristo, arrojados con una gran piedra en el Tíber, pero sacados de allí milagrosamente por un Ángel, finalmente degollados, recibieron la corona del martirio.

En Cesarea de Capadocia, los santos Mártires Germán, Teófilo, Cesareo y Vidal, que, en la persecución de Decio, arrostraron generosamente el martirio.

En Zaragoza de España, los santos Innumerables Mártires, que, siendo Daciano Presidente de las Españas, maravillosamente ímurieron por Cristo.

En Inglaterra, santa Wenefrida, Virgen y Mártir.

En el monasterio de Claraval, en Francia, el tránsito de san Malaquías, Obispo de Connaught en Irlanda, que en su tiempo resplandeció con muchas virtudes, y cuya vida escribió san Bernardo, Abad.

El mismo día, san Huberto, Obispo de Tongres.

En Viena de Francia, san Domno, Obispo y Confesor.

Asimismo, el tránsito de san Pirmino, Obispo Meldense.

En Urgel de la España Tarraconense, san Hermengaudio, Obispo.

En Roma, santa Silvia, madre de san Gregorio Papa.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.