30 octubre

San Alonso Rodríguez, Religioso Confesor de la Fe

En Palma de la isla de Mallorca, san Alfonso Rodríguez, Coadjutor temporal formado de la Compañía de Jesús y Confesor, insigne por la humildad y por el continuo deseo de la mortificación; el Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos.

San Alonso nació en Segovia (España) en 1533. Al quedarse viudo, el santo solicitó a los padres jesuitas que lo aceptaran en su comunidad, pero no fue admitido debido a que ya bordeaba los 40 años de edad, y tampono tenía estudios en las ciencias y las humanidades. Sin embargo, el superior cambió de parecer, y lo aceptó como hermano lego, y sería ésta la profesión que lo llevaría a la santidad.

Oración: Gracias Señor por estos modelos admirables que nos presentas en tus santos. Haz que queramos imitarlos y que seamos capaces de seguir sus buenos ejemplos.

En Cerdeña, el triunfo de san Ponciano, Papa y Mártir, que deportado a aquella isla por el Emperador Alejandro juntamente con Hipólito, Presbítero, muerto allí a palos, consumó el martirio. Su cuerpo fue trasladado a Roma por el Papa san Fabián y sepultado en el cementerio de Calixto. Pero su fiesta se celebra el 19 de Noviembre.

En Egea de Cilicia, el suplicio de los santos Cenobio, Obispo, y Cenobia, su hermana, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Presidente Lisias.

En Altino, en territorio de Venecia, san Teonesto, Obispo y Mártir, que fue muerto por los Arrianos.

En África, el triunfo de doscientos veinte santos Mártires.

En Tánger de la Mauritania, el suplicio de san Marcelo, Centurión, que fue padre de los santos Mártires Claudio, Lupercio y Victorio, y consumó el martirio siendo decapitado de orden de Agricolao, lugarteniente del Prefecto Pretoriano.

En Alejandría, trece santos Mártires, que padecieron con los santos Julián, Euno y Macario, en tiempo del Emperador Decio.

En Cáller de Cerdeña, san Saturnino, Mártir, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Bárbaro, fue decapitado.

En Apamea de Frigia, san Máximo, Mártir, en tiempo del mismo Diocleciano.

En León de España, los santos Mártires Claudio, Lupercio y Victorio, hijos de san Marcelo Centurión, los cuales, en la persecución de Diocleciano y Maximiano, por orden del Presidente Diogeniano, fueron degollados.

En París, san Lucano, Mártir.

En Alejandría, santa Eutropia, Mártir, que visitando a los Mártires, fue apresada y, con ellos cruelísimamente atormentada, entregó su espíritu.

En Antioquía, san Serapión, Obispo, muy esclarecido por su doctrina.

En Capua, san Germán, Obispo y Confesor, varón de gran santidad, cuya alma, al salir del cuerpo, vio san Benito ser llevada por Ángeles al cielo.

En Potenza de Lucania, san Gerardo, Obispo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.