4 julio

Nuestra Señora Refugio de los Pecadores

Sabemos que una sola es la Virgen, la Madre de Jesús y Madre nuestra. Se le invoca con títulos diferentes según el lugar donde ha manifestado su protección o según se quiere hacer resaltar una característica de su amor.

Por su intercesión, muchos pecadores han encontrado el camino de la salvación. Es por eso que se le ha invocado como el “Refugio de los Pecadores”.

En efecto, cuando un pecador recurre a María con voluntad de cambiar, siempre la encuentra pronta a acogerlo. Solamente le exige que renuncie al pecado.

El Papa San Gregorio VII le escribió a la princesa Matilde: “Poned fin a vuestra voluntad de pecar y yo no dudo en prometeros que encontraréis a María más dispuesta a amaros que una madre según la carne”.

Oración: Oh piadosísima Virgen Maria, madre y refugio de pecadores a quien el Dios de las venganzas cedió el imperio de la misericordia; ya que en aquel riguroso Juicio no podré acudir a vuestra intercesión, os suplico ahora que me alcancéis la gracia de una sincera penitencia, y de una perfecta enmienda de mi vida, a fin de que al comparecer después de mi muerte ante el divino tribunal, merezca una sentencia favorable de eterna salvación. Por los méritos de vuestro Hijo, nuestro Señor, que en unión del Padre y del Espíritu Santo, vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

Santa Berta, Viuda

San Laureano, Arzobispo de Sevilla y Mártir

San Ulrico o Uldarico de Augsburgo, Obispo

San Andrés de Creta, Obispo

San Odón de Canterbury, Obispo

San Bernardino Realino, Sacerdote

San Alberto Quadrelli de Rivolta, Obispo

Beato Gaspar Bono, Confesor

Beato Ubaldo de Borgo Sansepulcro, Sacerdote

Beato Guillermo Andleby, Mártir

Beato Eduardo Fulthrop, Mártir

Beato Enrique Abbot, Mártir

Beato Tomás Warcop, Mártir

Beato Juan Cornelio, Mártir

Patricio Salmon, Mártir

Tomás Bosgrave, Mártir

Juan Carey, Mártir

Beato Hugo Green, Mártir

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.