6 febrero

S. Tito, Obispo y Confesor

San Tito, Obispo de los Cretenses y Confesor, cuya muerte acaeció el día 4 de Enero.

San Tito nació gentil y parece que fue convertido por san Pablo, quien lo llama su hijo en Cristo. Su virtud y méritos le ganaron el afecto del apóstol, pues encontramos que lo empleaba como secretario. Pablo lo trata como a su hermano y socio en sus labores, ensalza su celo por sus hermanos y expresa el consuelo que en él encontraba. En una ocasión declaró que no estaba tranquilo, porque no había encontrado a Tito en Troas.

strong>Oración: Oh Dios, que hiciste brillar con virtudes apostólicas a san Tito, concédenos, por su intercesión, que, después de vivir en este mundo en justicia y santidad, merezcamos llegar al reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).

 En Cesarea de Capadocia, el triunfo de santa Dorotea, Virgen y Mártir; la cual, siendo Sapricio Presidente de aquella Provincia, primeramente fue extendida en el potro, después abofeteada mucho tiempo y, por último, sentenciada a pena capital. En su martirio se convirtió a la fe de Cristo un abogado llamado Teófilo, que, siendo al punto horriblemente atormentado en el ecúleo, fue, por último, pasado a cuchillo.

En Emesa de Fenicia, san Silvano, Obispo, el cual, habiendo gobernado cuarenta años aquella Iglesia, por fin, en la persecución de Maximiano, echado a las fieras junto con otros dos, y despedazado miembro a miembro, recibió la palma del martirio.

El mismo día, los santos Mártires Saturnino, Teófilo y Revocata.

En Auvernia de Francia, san Antoliano, Mártir.

En Arras de la Galia, san Vedasto (Gastón), Obispo de la misma ciudad, cuya vida y muerte fue gloriosa en muchos milagros.

En Elne de Francia, san Amando, Obispo de Utrech, que en vida y en muerte resplandeció con ilustres milagros. De su nombre se llamó después la ciudad en que había edificado un monasterio y acabado su vida mortal.

En Bolonia, san Guarino, Cardenal y Obispo de Palestrina, ilustre en santidad de vida.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.