9 diciembre

Santa Leocadia

«Cristo padeció por nosotros, dándonos ejemplo, a fin de que sigáis sus huellas» (1 Pedro 2, 21).

En Toledo de España, el triunfo de santa Leocadia, Virgen y Mártir, que, en la persecución del Emperador Diocleciano, por orden de Daciano, Prefecto de las Españas, encerrada en un calabozo y cruelmente maltratada, habiendo oído los tormentos atrocísimos de santa Eulalia y demás Mártires, allí mismo, arrodillada en oración, entregó su incontaminado espíritu a Cristo. † hacia el año 304 en Toledo, España.

Santa Leocadia, hija de una de las casas más ilustres de Toledo, fue condenada por el gobernador Daciano, en el reinado de Diocleciano, a ser azotada porque era cristiana. Después de ello se la arrojó en una prisión para todo el resto de sus días. Entró en ella diciendo que ese lugar le sería más agradable que los palacios más bellos del mundo. Habiendo sabido que la persecución duraba siempre, pidió a Dios morir. Su oración fue escuchada: murió besando la cruz que había trazado en los muros de su prisión, hacia el año 304.

Oración: Señor, que la bienaventurada Leocadia virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad y por su valor en confesar vuestro Nombre. Por J. C. N. S.

En Cartago, san Restituto, Obispo y Mártir, en cuya solemnidad predicó san Agustín sobre sus alabanzas un sermón al pueblo.

En África igualmente, los santos Mártires Pedro, Suceso, Basiano, Primitivo y otros veinte.

En Limoges de Aquitania, santa Valeria, Virgen y Mártir.

En Verona, san Próculo, Obispo, el cual, en la persecución de Diocleciano, fue abofeteado, apaleado y desterrado de la ciudad; y al fin restituido a su Iglesia, descansó en paz.

En Pavía, san Siro, que fue el primer Obispo de aquella ciudad y resplandeció con apostólicas señales y virtudes.

En Apamea de Siria, san Julián, Obispo, que floreció en santidad en tiempo de Severo.

En Gray de Borgoña, san Pedro Fourier, que fue Canónigo Regular de Nuestro Salvador y Fundador de las Canonesas Regulares de Nuestra Señora para la enseñanza de las niñas; el cual, esclarecido en virtudes y milagros, fue puesto por el Papa León XIII en el catálogo de los Santos.

En Perigueux de Francia, san Cipriano, Abad, varón de gran santidad.

En Nacianzo de Capadocia, santa Gorgonia, que fue hija de santa Nona y hermana de los santos Gregorio el Teólogo y Cesáreo; cuyas Virtudes y milagros escribió su mismo hermano Gregorio.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.