Día vigésimo quinto


Oración preparatoria

¡Oh Sangre preciosa de Jesús!, precio infinito del rescate de la humanidad pecadora, bebida y lavatorio de nuestras almas, que protegéis continuamente la causa de los hombres ante el trono de la suprema Misericordia, os adoro profundamente, y quisiera, en cuanto me fuere posible, resarciros de las injurias y ultrajes que recibís continuamente de los hombres, especialmente de aquellos que se atreven temerariamente a blasfemar contra Vos. ¿Y quién no bendecirá esta Sangre de valor infinito? ¿Quién no se sentirá inflamado de amor a Jesús, que la derrama? ¿Qué sería de mí si no hubiese sido rescatado por esta Sangre divina? ¿Quién ha sacado de las venas de mi Señor hasta la última gota? ¡Ah! Ha sido ciertamente el amor.¡Oh, amor inmenso, que nos has dado este tan saludable bálsamo!¡Oh bálsamo inapreciable, brotado del manantial de un inmenso amor! ¡Ah! Haced que todos los corazones y todas las lenguas os puedan alabar, ensalzar y dar gracias, ahora y por siempre. Amén.

Los siete ofrecimientos de la Preciosa Sangre

1. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la gloria de tu santo nombre, por la venida de tu Reino, y por la salvación de toda la humanidad.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

2. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz, y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por el crecimiento de la Iglesia, por el Sumo Pontífice Benedicto XVI, por los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y por la santificación de todo el pueblo de Dios.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

3. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz, presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la conversión de los pecadores, por la dócil aceptación de tu Palabra y por la unidad de todos los cristianos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

4. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por las autoridades civiles, por las buenas costumbres públicas y por la paz y justicia entre los pueblos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

5. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la santificación del trabajo y del dolor, por los pobres, los enfermos, los afligidos y por los que se han encomendado en nuestras oraciones.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

6. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por todos los hoy han de morir, por las almas que esperan en Purgatorio y por nuestra unión con Cristo en su gloria.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

7. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por nuestras necesidades espirituales y temporales, y por las de nuestros parientes, bienhechores, amigos y enemigos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

V/:¡Gloria a la Sangre de Jesús!
R/: ¡Ahora y siempre!

Mensaje de cada día

Tercera Novena de doce días,

por el Nuevo Israel, Julio, 20-31

Día 6 – 25 de Julio de 1997

Durante la oración de hoy de la Novena, con Misa y Adoración, Bernabé tuvo una visión del Agonizante Jesucristo en una nube, atado con una cuerda alrededor de Sus muñecas. Había muchas Heridas en Su Cuerpo, de las cuales Su Preciosa Sangre fluía constantemente. Entonces apareció el Santo Rostro de Jesús. Él dijo despacio:

“Hijos Míos, la Paz esté con vosotros.”

Inmediatamente la Sangre de Su Sagrada Cabeza cayó sobre todos los presentes. Nuestro Señor continuó diciendo:

“Ofrecedme vuestras preguntas.”

Entonces Él se quedó en silencio. Bernabé respondió: “Que Tu Nombre sea adorado por siempre, ¡oh, mi Señor! Adoración al Agonizante Jesucristo; Señor, que venga Tu Reino.” Luego agregó: Por favor, Señor, responde a las preguntas de Tus criaturas pecadoras. Ellos han preguntado: “Entre todos Tus sufrimientos, ¿cuál es el principal sufrimiento que más dolor Te causó?” Por favor, dinos algo acerca de las espinas en Tu Sagrada Cabeza y de la Herida de Tu Sagrado Corazón. Otra pregunta es: “¿Por qué la mayoría de las cosas que hiciste son triples? Por ejemplo, Tu Resurrección; las tentaciones; en el tercer día fuiste encontrado en el Templo, y muchas otras. “Por favor, Señor, habla sobre estos asuntos. Y ¿cuál es el Inmaculado Corazón entre las dos estrellas, está en el Este o en el Oeste? Oh, Señor, respóndenos.”

El Señor contestó:

“Hijos Míos, aprended a consolarme siempre en Mi Agonía. Yo sufrí muchas torturas para vuestra salvación. Estas torturas están escondidas y no fueron escritas en la Santa Biblia. Yo las revelaré a Mis hijos que Me aman y Me consuelan. Los soldados judíos Me ataron a la columna y Me golpearon sin piedad. Después que Me golpearon, ellos ataron Mis Manos y Pies, y Me rodaban de un lado a otro. Ellos Me golpearon y rompieron Mi Cabeza con barras de hierro. Ellos marcharon sobre Mí, uno tras otro; cuando se cansaron, se reunieron y Me pincharon con alfileres y agujas; luego vertieron plomo líquido en las heridas y Me dejaron allí. Yo os digo, Mis amados hijos, si alguno de vosotros Me ama, que Me consuele. Si alguno Me ama, que adore Mi Preciosa Sangre. Yo le mostraré amor al que Me ama, y mostraré Misericordia a aquel que conoce Mis Heridas y Mi Preciosa Sangre. Hijos Míos, todo Mi sufrimiento y agonía están reflejados en Mi Sagrado Corazón. Mi Corazón soporta todos los dolores. La mística Corona de Espinas en Mi Corazón representa la Corona de Mi Sagrada Cabeza; la Corona de Espinas es real, consoladme. Vivid en el Amor Trinitario. Creed en el Poder de la Trinidad. Adorad al Dios Trinitario. Un solo Dios, por los siglos.

El Inmaculado Corazón apareció en las nubes.

Ella es la más brillante entre todas las estrellas. Conoced el Arca de la Alianza y alegraos. Decid vuestro Rosario siempre. Entraréis en el Arca.

Hijos Míos, sabed sólo esto… (Silencio)

Bernabé dijo entonces: “Señor, que Tu Nombre sea adorado por siempre. Señor, por favor, responded a esta pregunta extra. ¿Cuándo comenzará la tribulación en Roma? ¿Y qué orden van a seguir Tus hijos? En algunas Apariciones, ellos dicen que Nigeria se hundirá (que será destruida). ¿Qué pasará con los inocentes? ¿Van a morir todos ellos? Acerca de la llegada del Castigo, están aquellos que no se pueden permitir la compra de las velas, ni incluso decir las oraciones recomendadas. ¿Qué harán ellos? ¿Y qué pasa con aquellos que no creen en Tus Mensajes? ¿Qué debemos hacer para convencerlos? Señor, háblanos acerca de los otros videntes. ¿El Señor puede decir algo sobre ellos? Señor, ¿cómo podemos conocer la píldora? La ceguera de los ríos, está entre…

La nube en la cual Nuestro Señor apareció, se estremeció, y Él respondió:

“Bernabé, sé prudente y haz preguntas razonables. Pregunta sobre qué ayudará al mundo. Yo voy a responder a todas las preguntas de ellos. Les aclararé todo a ellos. No temáis. Yo os amo. Seguid, hijo Mío.”

Bernabé continuó: “Señor, muchos se preguntan qué van a hacer para cumplir con Tu deseo de seguir este llamado hasta el final. ¿Qué haremos para cumplir esta santa llamada? Respóndenos, Señor, Tú sabes que estamos dispuestos a mostrar Tu amor. Ayúdanos a amarte. Por favor, Señor, danos la respuesta.”

El Señor respondió:

“Hijos Míos, cuando escuchéis, cuando sintáis y cuando veáis que Mi Papa es tomado por la fuerza o que Mi Papa ha huido de Roma y corre por su vida a otro país, la hora ha llegado. Mis hijos sufrirán mucho. Yo os digo, dejad todo y rezad mucho para que Mi enseñanza verdadera esté en vuestros corazones.

Muchas naciones perecerán y desaparecerán de la faz del mundo. Pero Mis hijos se salvarán. Aquellos que Me aman y que recurren a Mí por su seguridad serán salvados. Yo os digo, aquellos que adoran Mi Sangre Preciosa y Me consuelan en Mi Agonía no se verán afectados. Mi Sangre Preciosa los salvará y el Inmaculado Corazón de Mi Madre los protegerá. Hijos Míos, durante el Castigo muchos morirán en accidentes porque no obedecieron Mis Avisos. Muchos van a sufrir una terrible agonía porque desatendieron Mis Avisos. Yo os digo, rezad para que el rebaño escuche la Voz del Pastor y corra por sus vidas. Si el rebaño permanece inflexible a las alarmas del Pastor, los animales salvajes vendrán y los destruirán. Yo os digo que el Pastor no tendrá remordimientos. Os digo, rezad, rezad mucho, haced un esfuerzo y obedeced todas las instrucciones. Enseñadles las oraciones sencillas. Enseñadles, “Sangre Preciosa de Jesucristo —sálvanos a nosotros y al mundo entero.” Mi Padre los protegerá y los salvará. Rezad por Mis videntes y místicos renombrados en la ciudad, cuando llegue la hora. Yo los llamaré y los pondré a trabajar.

Cuando veáis o escuchéis acerca de la píldora Mi Espíritu os dirá cuál es la píldora. Sed humildes y aceptad la Divina Voluntad, llegaréis al final. Ofreced vuestras familias a Mi Preciosa Sangre. Y Yo las salvaré. Prometo convertirlos antes de que llegue la Gran Tribulación. Habrá paz y amor. Os digo, adorad y honrad Mi Preciosa Sangre. Yo permitiré que Mi Preciosa Sangre caiga en el corazón de cada pecador ofrecido a Mi Preciosa Sangre. Os digo, ofrecédmelos y rezad por ellos siempre a través de Mi Preciosa Sangre, Yo destruiré todos los males en vuestras familias. He oído vuestras oraciones. Alegraos, pues vuestras peticiones han sido concedidas. Hijos Míos, no dejéis nunca de dar testimonio cuando veáis estas bondades de Aquél que os ama. Adorad Mi Preciosa Sangre y que todos los hombres se unan a vosotros. Bernabé, los días restantes son grandes y santos. Vuestra adoración será grande y santa. Venid con reverencia y temor y adorad a vuestro Dios. Todo el que se sienta con sueño y debilidad no podrá estar en esta capilla. Que ellos se queden afuera y ofrezcan su adoración a Mí. No deberían entrar en esta capilla hasta que hayan terminado los días de la Devoción. Si se lo permitís, Yo os excluiré de Mi mayor favor. No hablaré sobre esto de nuevo hasta el último día de esta Novena. Si alguno entre vosotros Me ama, que Me consuele y rece por los pecadores impenitentes.

Os amo a todos. Os bendigo a todos.”

La visión terminó y el Inmaculado Corazón de María, traspasado por Siete Espadas, apareció en la nube. Bernabé podía oír a los Querubines en la nube rezando el Rosario.

Oración a la Preciosa Sangre

Señor Jesucristo, que nos redimiste con tu Sangre Preciosa, te adoramos y te bendecimos. Te damos gracias por el don de tu Sangre, que con amor eterno ofreciste hasta la última gota para hacernos partícipes de la vida divina. La Sangre que derramaste por nuestra redención nos purifique del pecado y nos salve de los engaños del maligno. La Sangre de la Nueva Alianza, nuestra bebida en el sacrificio eucarístico, nos una a Dios y entre nosotros en el amor, la paz y el respeto a cada persona, especialmente a los pobres. Sangre de vida, de unidad y de paz misterio de amor y fuente de gracia, embriaga nuestros corazones con el Espíritu Santo. Acepta, Señor, nuestra vida unida al ofrecimiento de tu Sangre, para que podamos completar en nosotros lo que falta a tu pasión para el bien de la Iglesia y la redención del mundo.Señor Jesucristo, haz que todos los pueblos te puedan bendecir y agradecer aquí en la tierra y en la Gloria de los cielos, con el canto de alabanza: “Nos has redimido, Señor, con tu Sangre. Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios”. Amén.

Coronilla de la Preciosa Sangre

Por la Señal de la Santa Cruz…

Himno:
Preciosísima Sangre de Jesucristo
Preciosísima Sangre, salva al mundo.

Invocación al Espíritu Santo:
¡Ven, Espíritu Santo! Llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el Fuego de Tu Amor.
V: Envía Tu Espíritu y ellos serán creados.
R: Y renovarás la faz de la Tierra.

Oremos: ¡Oh, Dios, que has instruido los corazones de Tus fieles con la Luz del Espíritu Santo! Concédenos, por el mismo Espíritu, la verdadera Sabiduría y el gozo eterno de Sus Divinos Consuelos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y tres Ave Marías.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

1º MISTERIO
La Mano Derecha de Nuestro Señor Jesús es Clavada
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el Dolor causado por el clavo que la atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta a muchas almas! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

2º MISTERIO
La Mano Izquierda de Nuestro Señor Jesús es Clavada
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el Dolor causado por el clavo que la atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, salve a las Almas del Purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

3º MISTERIO
El Pie Derecho de Nuestro Señor Jesús es Clavado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie derecho, y por el Dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, cubra los cimientos de la Iglesia Católica contra los planes del reino oculto y de los hombres malignos! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

4º MISTERIO
El Pie Izquierdo de Nuestro Señor Jesús es Clavado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el Dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, nos proteja en todos nuestros caminos, de los planes y ataques de los espíritus malignos, y de sus agentes! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

5º MISTERIO
El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es Traspasado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el Dolor causado por la lanza que lo atravesó, la Preciosa Sangre y Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el camino hacia nuestro Dios, para la gloria eterna! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

En las tres últimas cuentas del Rosario se reza:
V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús! (TRES VECES).

Una Salve a la Santísima Virgen por la conversión de todos nosotros, pecadores:
¡Dios Te Salve, Reina y Madre!…

Oración: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo! Te honramos, Te alabamos y Te adoramos por Tu obra de Eterna Alianza que trae paz a la humanidad. Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús, consuela al Padre Todopoderoso en Su Trono, y lava los pecados del mundo entero. Que todos Te reverencien, ¡oh, Preciosa Sangre!, ten Misericordia. Amén.

Sacratísimo Corazón de Jesús, Ten Misericordia de nosotros.
Inmaculado Corazón de María,
San José, Esposo de la Virgen María,
Santos Pedro y Pablo,
San Juan, al pie de la Cruz,
Santa María Magdalena,
Todos los ejércitos de oración e inter cesores en el Cielo,
Todos los grandes Santos y Santas de Nuestro Señor,
Todas las Huestes Celestiales, Legión Angélica de María,

Letanías de la Preciosa Sangre

Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo óyenos, Cristo óyenos
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios

Sangre de Cristo, unigénito del Padre eterno: Sálvanos.
Sangre de Cristo, Verbo de Dios encarnado:
Sangre de Cristo, del Nuevo y eterno Testamento:
Sangre de Cristo, que corrió hasta la tierra en la agonía:
Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación:
Sangre de Cristo, que manó en la coronación de espinas:
Sangre de Cristo, derramada en la cruz:
Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación:
Sangre de Cristo, sin la cual no hay perdón:
Sangre de Cristo, bebida y purificación en la Eucaristía:
Sangre de Cristo, río de misericordia:
Sangre de Cristo, vencedora de los demonios:
Sangre de Cristo, fortaleza de los mártires:
Sangre de Cristo, virtud de los confesores:
Sangre de Cristo, germen de vírgenes:
Sangre de Cristo, fuerza de los que están en peligro:
Sangre de Cristo, descanso de los que trabajan:
Sangre de Cristo, consuelo en el llanto:
Sangre de Cristo, esperanza de los penitentes:
Sangre de Cristo, alivio de los moribundos:
Sangre de Cristo, paz y dulzura de los corazones:
Sangre de Cristo, prenda de vida eterna:
Sangre de Cristo, que libras las almas del Purgatorio:
Sangre de Cristo, dignísima de todo honor y gloria:

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Nos has redimido, Señor, con tu Sangre:
Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios

Oremos: Dios Eterno y Todopoderoso que constituíste a tu hijo único Redentor del mundo, y que quisiste ser apaciguado por su sangre, haz que venerando el precio de nuestra salvación y estando protegidos por él sobre la tierra contra los males de esta vida, recojamos la recompensa eterna en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor.Amén.

CONSAGRACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies, y Te agradezco por las innumerables pruebas de Tu Gracia que has derramado hacia mí, ingrata criatura; y especialmente Te agradezco por haberme liberado, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de Satanás. En presencia de mi querida Madre, María, de mi Ángel Custodio, de mis Santos Patronos, y de toda la Corte Celestial, me Consagro voluntariamente con corazón sincero, ¡oh, queridísimo Jesús!, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.Te prometo, con la ayuda de Tu Gracia, y con mi mayor empeño, promover y propagar la Devoción a Tu Preciosísima Sangre, Precio de nuestra Redención, a fin de que Tu Sangre Adorable sea honrada y glorificada por todos. De esta manera, deseo reparar mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Admirable Precio de su Salvación.

¡Oh! Si mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, ¡oh, Santa y Preciosa Sangre!, pudieran ser borrados. He aquí, querido Jesús, que Te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que Tu Santísima Madre, Tus fieles Discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Sangre Preciosa. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad en el pasado, y que perdones a todos los que Te han ofendido.

¡Oh, Divino Salvador! Rocíame a mí y a todos los hombres, con Tu Preciosa Sangre, a fin de que Te amemos, ¡oh, Amor Crucificado!, de ahora en adelante, con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra Salvación. Amén.