Día vigésimo séptimo


Oración preparatoria

¡Oh Sangre preciosa de Jesús!, precio infinito del rescate de la humanidad pecadora, bebida y lavatorio de nuestras almas, que protegéis continuamente la causa de los hombres ante el trono de la suprema Misericordia, os adoro profundamente, y quisiera, en cuanto me fuere posible, resarciros de las injurias y ultrajes que recibís continuamente de los hombres, especialmente de aquellos que se atreven temerariamente a blasfemar contra Vos. ¿Y quién no bendecirá esta Sangre de valor infinito? ¿Quién no se sentirá inflamado de amor a Jesús, que la derrama? ¿Qué sería de mí si no hubiese sido rescatado por esta Sangre divina? ¿Quién ha sacado de las venas de mi Señor hasta la última gota? ¡Ah! Ha sido ciertamente el amor.¡Oh, amor inmenso, que nos has dado este tan saludable bálsamo!¡Oh bálsamo inapreciable, brotado del manantial de un inmenso amor! ¡Ah! Haced que todos los corazones y todas las lenguas os puedan alabar, ensalzar y dar gracias, ahora y por siempre. Amén.

Los siete ofrecimientos de la Preciosa Sangre

1. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la gloria de tu santo nombre, por la venida de tu Reino, y por la salvación de toda la humanidad.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

2. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz, y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por el crecimiento de la Iglesia, por el Sumo Pontífice Benedicto XVI, por los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y por la santificación de todo el pueblo de Dios.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

3. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz, presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la conversión de los pecadores, por la dócil aceptación de tu Palabra y por la unidad de todos los cristianos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

4. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por las autoridades civiles, por las buenas costumbres públicas y por la paz y justicia entre los pueblos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

5. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por la santificación del trabajo y del dolor, por los pobres, los enfermos, los afligidos y por los que se han encomendado en nuestras oraciones.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

6. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por todos los hoy han de morir, por las almas que esperan en Purgatorio y por nuestra unión con Cristo en su gloria.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

7. Padre Eterno, te ofrecemos la Sangre Preciosa de Jesús, derramada en la cruz y presentada en sacrificio cada día sobre el altar: Por nuestras necesidades espirituales y temporales, y por las de nuestros parientes, bienhechores, amigos y enemigos.

V/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos y los siglos. Amén.
V/: Sin cesar alabemos y demos gracias a Jesús.
R/: Que nos ha redimido con su Sangre.

V/:¡Gloria a la Sangre de Jesús!
R/: ¡Ahora y siempre!

Mensaje de cada día

Tercera Novena de doce días,

por el Nuevo Israel, Julio, 20-31

Día 8 – 27 de Julio de 1997

Durante la oración de la Novena, Nuestro Señor se apareció a Bernabé en una visión sosteniendo una Cruz, y dijo:

“Hijos Míos, la Paz sea con vosotros. Yo Soy el Agonizante Jesucristo. Yo Soy Aquél que ama y que murió de amor. Mostradme amor y consoladme siempre. Creed en el Poder de Mi Preciosa Sangre y salvad vuestra vida y la del mundo entero. Mi Preciosa Sangre es un Océano de Misericordia y Compasión. A través de Mi Preciosa Sangre el mundo encontrará la paz. Yo os digo que cualquier pecador que diga: “Sangre Preciosa de Jesucristo, sálvanos a nosotros y al mundo entero”, obtendrá la conversión. Hijos Míos, que los pecadores veneren la Gracia de Mi Preciosa Sangre. Yo prometo atraerlos cerca de Mí a través del Poder de Mi Sangre Preciosa. Ofreced todos vuestros problemas a Mi Preciosa Sangre y quedaos en paz. Estad en paz siempre. No dejéis nunca que el mundo os perturbe. Haced esto y ofrecedme Adoración diariamente.

Hijos Míos, felices son todos los que escuchan este aviso, y lo obedecen. Ellos se alegrarán al final. Felices sois vosotros que practicáis esta Devoción con amor y fe. Venceréis al mundo. Gran dicha tienen todos los que practican esta Devoción y la dan a conocer al mundo entero. Yo estaré siempre con ellos para protegerlos. Les enseñaré Mis caminos. Los acogeré con amor en el día del Juicio. Mi Padre les dará la corona de la gloria. Ellos comerán Mi Sagrado Cuerpo y beberán Mi Sangre, con Mis Huestes Celestiales.

Hijos Míos, rezad, rezad. Os digo que recéis por aquellos que odian este llamado. Ofrecedlos a Mi Preciosa Sangre, mostradles amor. Os digo que los améis. Creed, y ellos pronto se unirán a esta Santa Adoración. Os digo, ellos adorarán Mi Preciosa Sangre. Mi Sangre Preciosa es una Sangre de sanación. Invocad Mi Preciosa Sangre por los enfermos y ellos se sanarán. Yo os digo, invocad Mi Sangre por ellos. Habrá testimonios. En el último día de esta Novena, traed algunos enfermos a Mí. Yo los sanaré, hijos Míos. Os digo, unos pocos, no muchos. Que ellos se unan a
vuestra Adoración. Después de la alabanza alegre y gloriosa, ungidlos con aceite sagrado. Decidles que vayan y den testimonio. Mi Preciosa Sangre los salvará.

Hijos Míos, la hora de los grandes y numerosos Milagros está llegando, Yo os digo, rezad para que Mi Iglesia vea la Gracia escondida en Mi Preciosa Sangre. Rezad para que Mi Iglesia la acoja. En ese momento, Yo llevaré a cabo muchos Milagros a través de Mi Preciosa Sangre. Yo lo haré a vuestra vista para hacer que vuestra fe crezca y se fortalezca. En el último día de esta Novena, la Adoración comenzará a las 3 pm en la tierra santa. Haced que el día sea grande, consolad y adorad Mi Preciosa Sangre en la tierra santa. Ofreced la Santa Misa por el mundo entero y quemad las peticiones. Luego, pasad tres horas en esa tierra. Regresad aquí y ofreced un gran Rosario en procesión para Mí. Meditad en el Crucifijo y rezad la Coronilla de Mi Preciosa Sangre tres veces, sosteniendo vuestra cruz; os digo, consagraos a Mi Sangre. Ofreced una Santa Misa y dad testimonio de Mis acciones prodigiosas. Antes de que llegue el día, vosotros sabréis qué hacer. La gran prueba sacudirá las bases. Que Mi Sangre sostenga firmes los
cimientos. Ellos hablarán mucho contra este llamado. Hijos Míos, tened fe en lo que sabéis y en lo que creéis. Esta hora es la hora de ellos. Pronto se reducirán sus poderes. Muchos van a encontrar impedimentos en el camino y perderán esta Devoción. Os digo que recéis.

Os bendigo a todos.”

Inmediatamente, la visión terminó y Bernabé vio las estrellas cayendo desde el cielo.

Oración a la Preciosa Sangre

Señor Jesucristo, que nos redimiste con tu Sangre Preciosa, te adoramos y te bendecimos. Te damos gracias por el don de tu Sangre, que con amor eterno ofreciste hasta la última gota para hacernos partícipes de la vida divina. La Sangre que derramaste por nuestra redención nos purifique del pecado y nos salve de los engaños del maligno. La Sangre de la Nueva Alianza, nuestra bebida en el sacrificio eucarístico, nos una a Dios y entre nosotros en el amor, la paz y el respeto a cada persona, especialmente a los pobres. Sangre de vida, de unidad y de paz misterio de amor y fuente de gracia, embriaga nuestros corazones con el Espíritu Santo. Acepta, Señor, nuestra vida unida al ofrecimiento de tu Sangre, para que podamos completar en nosotros lo que falta a tu pasión para el bien de la Iglesia y la redención del mundo.Señor Jesucristo, haz que todos los pueblos te puedan bendecir y agradecer aquí en la tierra y en la Gloria de los cielos, con el canto de alabanza: “Nos has redimido, Señor, con tu Sangre. Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios”. Amén.

Coronilla de la Preciosa Sangre

Por la Señal de la Santa Cruz…

Himno:
Preciosísima Sangre de Jesucristo
Preciosísima Sangre, salva al mundo.

Invocación al Espíritu Santo:
¡Ven, Espíritu Santo! Llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el Fuego de Tu Amor.
V: Envía Tu Espíritu y ellos serán creados.
R: Y renovarás la faz de la Tierra.

Oremos: ¡Oh, Dios, que has instruido los corazones de Tus fieles con la Luz del Espíritu Santo! Concédenos, por el mismo Espíritu, la verdadera Sabiduría y el gozo eterno de Sus Divinos Consuelos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y tres Ave Marías.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

1º MISTERIO
La Mano Derecha de Nuestro Señor Jesús es Clavada
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el Dolor causado por el clavo que la atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta a muchas almas! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

2º MISTERIO
La Mano Izquierda de Nuestro Señor Jesús es Clavada
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el Dolor causado por el clavo que la atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, salve a las Almas del Purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

3º MISTERIO
El Pie Derecho de Nuestro Señor Jesús es Clavado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie derecho, y por el Dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, cubra los cimientos de la Iglesia Católica contra los planes del reino oculto y de los hombres malignos! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

4º MISTERIO
El Pie Izquierdo de Nuestro Señor Jesús es Clavado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el Dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Sangre Preciosa que brota de ella, nos proteja en todos nuestros caminos, de los planes y ataques de los espíritus malignos, y de sus agentes! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

5º MISTERIO
El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es Traspasado
(Pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el Dolor causado por la lanza que lo atravesó, la Preciosa Sangre y Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el camino hacia nuestro Dios, para la gloria eterna! Amén.

V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro y Ave María.

Se repite DOCE VECES:
V: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…

(Inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y por siempre! Amén.

En las tres últimas cuentas del Rosario se reza:
V: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús! (TRES VECES).

Una Salve a la Santísima Virgen por la conversión de todos nosotros, pecadores:
¡Dios Te Salve, Reina y Madre!…

Oración: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo! Te honramos, Te alabamos y Te adoramos por Tu obra de Eterna Alianza que trae paz a la humanidad. Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús, consuela al Padre Todopoderoso en Su Trono, y lava los pecados del mundo entero. Que todos Te reverencien, ¡oh, Preciosa Sangre!, ten Misericordia. Amén.

Sacratísimo Corazón de Jesús, Ten Misericordia de nosotros.
Inmaculado Corazón de María,
San José, Esposo de la Virgen María,
Santos Pedro y Pablo,
San Juan, al pie de la Cruz,
Santa María Magdalena,
Todos los ejércitos de oración e inter cesores en el Cielo,
Todos los grandes Santos y Santas de Nuestro Señor,
Todas las Huestes Celestiales, Legión Angélica de María,

Letanías de la Preciosa Sangre

Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo óyenos, Cristo óyenos
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios

Sangre de Cristo, unigénito del Padre eterno: Sálvanos.
Sangre de Cristo, Verbo de Dios encarnado:
Sangre de Cristo, del Nuevo y eterno Testamento:
Sangre de Cristo, que corrió hasta la tierra en la agonía:
Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación:
Sangre de Cristo, que manó en la coronación de espinas:
Sangre de Cristo, derramada en la cruz:
Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación:
Sangre de Cristo, sin la cual no hay perdón:
Sangre de Cristo, bebida y purificación en la Eucaristía:
Sangre de Cristo, río de misericordia:
Sangre de Cristo, vencedora de los demonios:
Sangre de Cristo, fortaleza de los mártires:
Sangre de Cristo, virtud de los confesores:
Sangre de Cristo, germen de vírgenes:
Sangre de Cristo, fuerza de los que están en peligro:
Sangre de Cristo, descanso de los que trabajan:
Sangre de Cristo, consuelo en el llanto:
Sangre de Cristo, esperanza de los penitentes:
Sangre de Cristo, alivio de los moribundos:
Sangre de Cristo, paz y dulzura de los corazones:
Sangre de Cristo, prenda de vida eterna:
Sangre de Cristo, que libras las almas del Purgatorio:
Sangre de Cristo, dignísima de todo honor y gloria:

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Nos has redimido, Señor, con tu Sangre:
Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios

Oremos: Dios Eterno y Todopoderoso que constituíste a tu hijo único Redentor del mundo, y que quisiste ser apaciguado por su sangre, haz que venerando el precio de nuestra salvación y estando protegidos por él sobre la tierra contra los males de esta vida, recojamos la recompensa eterna en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor.Amén.

CONSAGRACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies, y Te agradezco por las innumerables pruebas de Tu Gracia que has derramado hacia mí, ingrata criatura; y especialmente Te agradezco por haberme liberado, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de Satanás. En presencia de mi querida Madre, María, de mi Ángel Custodio, de mis Santos Patronos, y de toda la Corte Celestial, me Consagro voluntariamente con corazón sincero, ¡oh, queridísimo Jesús!, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.Te prometo, con la ayuda de Tu Gracia, y con mi mayor empeño, promover y propagar la Devoción a Tu Preciosísima Sangre, Precio de nuestra Redención, a fin de que Tu Sangre Adorable sea honrada y glorificada por todos. De esta manera, deseo reparar mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Admirable Precio de su Salvación.

¡Oh! Si mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, ¡oh, Santa y Preciosa Sangre!, pudieran ser borrados. He aquí, querido Jesús, que Te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que Tu Santísima Madre, Tus fieles Discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Sangre Preciosa. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad en el pasado, y que perdones a todos los que Te han ofendido.

¡Oh, Divino Salvador! Rocíame a mí y a todos los hombres, con Tu Preciosa Sangre, a fin de que Te amemos, ¡oh, Amor Crucificado!, de ahora en adelante, con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra Salvación. Amén.