Alquimia o paraquímica

alquimia

 

Es un intento de comprender el universo, la materia y el hombre.

Vincula al hombre y su felicidad con los metales, con diversos materiales químicos y con la tierra. Es el primer paso hacia el ecologismo, el cual llega a la deificación  de la tierra, llamada «Gaia».

Por medio del conocimiento de la naturaleza de la materia trataban de transformarla y especialmente de transmutar los metales de poco valor en oro y plata. Esa transmutación se conseguía por medio de ciertas técnicas en las que confluía la ciencia, el arte y la religión.

La base filosófica de la alquimia estaba impregnada de secreto y de ritos iniciáticos. Creían que podían provocar esa transmutación un polvo seco, llamado «elixir» o «piedra filosofal», capaz de curar las enfermedades y de rejuvenecer a las personas ancianas. Por eso, se llamaba también «elixir de la vida» y «panacea universal».

El alquimista procuraba, al mismo tiempo, su perfeccionamiento interior, el despertar a una realidad superior, a la iluminación mística.

Por medio de la alquimia se trata de producir cambios de estados físicos, biológicos, psíquicos, etc., por ejemplo: transformar al anciano en joven, al enfermo en sano, al pobre en rico, al mortal en inmortal (incluso en esta vida) o, al menos, dotado de una vida sumamente longeva y dotado de perenne juventud.

La alquimia es un anticipo de la química. Entre otras aportaciones a la ciencia están aparatos como: alambiques, serpentines, hornos, retortas, etc.

La alquimia sigue viva; la química o la ciencia o la técnica no han enterrado a la alquimia. En su ámbito han surgido los nuevos movimientos mágicos, como la escuela de alquimia de «Frater Albertus» (pseudónimo de Albert Riedel) al abrigo del Paracelsus College en Salt Lake City (USA), que ha contribuido que hoy haya gran cantidad de alquimistas magos en todo el mundo. Existen numerosas asociaciones, como los «Filósofos de la Naturaleza» (LPN), los «Amantes de la Ciencia», «Spagy-Nature» (Instituto de Estudios e Investigaciones Alquímicas y Espagíricas). El alquimista más conocido del siglo XX fue el poeta alemán Alexander von Bernus (1880-1965), que con su trabajo espagírico ganó bastante dinero y curó numerosas enfermedades

El gnosticismo moderno suele hablar de la «alquimia interior», «alquimia iniciática» o ascesis, proceso de purificación y sublimación variante en sintonía con las respectivas creencias e ideologías.

Algunas sectas, especialmente gnósticas, están como obsesionadas por la «alquimia sexual», vulgarmente conocida por «magia sexual» o misa gnóstica. Ésta procura el disfrute más sofisticado posible de la sexualidad. Esta misa ya era conocida por los primeros gnósticos (cf. S. Epifanio Adv. haer 1,2,26, 4-5 PL 41, 337-339)

La teología de Teilhard de Chardin degeneró en alquimia: “El hombre, no centro estático del mundo, como creyó serlo por largo tiempo, sino eje y flecha de la evolución; lo que es mucho más hermoso… Ha llegado el momento de comprender que una interpretación del universo, aunque sea positivista, para ser satisfactoria, debe abarcar tanto el interior como el exterior de las cosas, el espíritu tanto como la materia. La verdadera física es aquella que logrará, algún día integrar al hombre total en una representación coherente del mundo… “. De aquí a la deificación del Universo, hay sólo un paso: “… nuestro cuerpo es la Universalidad misma de las cosas centradas en un espíritu animador del que emerge la energía humana por la evolución, llevando en sí cada hombre el universo. Todos los seres participan de un mismo Ser, el Ser es Uno Solo, es una Totalidad concreta que todo lo envuelve e implica”.

El taoísmo chino se dejó obsesionar por el deseo de ser inmortales en la tierra sin morir, degenerando en alquimia, superstición y magia. Está presente en Occidente, sobre todo  por medio del Tai-chi-Chuan o «sistema de lucha», y en las formas de las artes marciales, como TEAM (Taller experimental de artes Marciales), ATO (Asociación de Técnicas Orientales).

 

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